Ciudad de México.- Morena anunció el rechazo a otorgar cargos o coordinaciones parlamentarias a los aspirantes que pierdan en las encuestas internas para definir candidaturas en las elecciones de 2027. La medida marca un cambio de criterio respecto a procesos anteriores, donde los candidatos eliminados recibían posiciones en el Congreso de la Unión como compensación.

El partido que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo busca evitar la fragmentación interna y fortalecer la unidad de cara a los comicios de julio de 2027, cuando se renovará la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas y miles de cargos locales. Según informó la dirección nacional de Morena, la nueva política responde a criterios de eficiencia interna y consolidación de su proyecto político.

¿Cuál fue el precedente en procesos electorales anteriores?

En la contienda presidencial de 2024, los aspirantes que perdieron en las encuestas internas de Morena acordaron recibir coordinaciones del partido en el Congreso de la Unión. Este mecanismo funcionó como un incentivo para mantener la disciplina y lealtad entre los militantes que no alcanzaban la candidatura presidencial. La negociación incluyó posiciones administrativas en comisiones legislativas y equipos parlamentarios del partido.

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Aquel proceso se cerró en 2023 tras varias rondas de encuestas y consultas internas. Los perdedores en esa ocasión, quienes aspiraban a la candidatura presidencial, recibieron garantías de mantener espacios relevantes dentro de las estructuras de poder del partido en el congreso. La estrategia funcionó para contener descontentos y evitar fragmentación visible.

¿Qué cambios trae esta nueva disposición de Morena?

La decisión actual de eliminar estas “compensaciones de cargos” busca afirmar un criterio de mérito y votación popular sobre arreglos internos. Morena argumenta que el nuevo enfoque evita crear estructuras paralelas de poder dentro del partido y refuerza la idea de que los cargos deben ganarse a través de procesos electorales directos, no por negociación intrapartidista.

Esta medida afecta directamente a los militantes que aspiren a cargos en las encuestas internas de 2027, pero que no logren posicionarse como candidatos ganadores. Según la Dirección Nacional, la política se aplicará tanto a aspirantes presidenciales como a candidatos a gubernaturas y presidencias municipales que participen en ejercicios de consulta interna.

El partido indicó que mantiene otras vías para integrar a militantes destacados en estructuras administrativas y legislativas, pero no como parte de acuerdos previos derivados de pérdidas en encuestas. Los espacios en el Congreso de la Unión y gobiernos estatales se asignarán conforme a los resultados electorales directos de 2027 y criterios de selección basados en trayectoria y capacidades.

Las elecciones intermedias de 2027 se realizarán el 5 de julio. En esa jornada, México renovará su Cámara de Diputados en su totalidad, elegirá gobernadores en 15 entidades y realizará miles de elecciones locales para presidencias municipales, ayuntamientos y legislaturas locales. Morena, que hoy controla la presidencia federal y gobierna la mayoría de los estados, busca mantener su posición hegemónica.

La dirección nacional del partido ha adelantado que los mecanismos de selección interna para candidatos 2027 incluirán encuestas, consultas a militancia y, en algunos casos, votaciones directas. Sin embargo, no habrá garantías de cargos para quienes no triunfen en estos procesos. La nueva política se espera aplicar de forma estricta a partir del segundo semestre de 2026.

Fuente: Tribuna