Escobedo, Nuevo León.- El rugir de los motores de carga pesada marcó una jornada de movilización en la zona metropolitana de Monterrey. Este miércoles, al menos 75 unidades de transporte de carga se apostaron sobre la lateral de la Carretera Libre a Laredo, en dirección de norte a sur, como parte de una jornada de protesta nacional que busca visibilizar la crisis de inseguridad que afecta al gremio.
La concentración, que se ubicó estratégicamente a la altura de las instalaciones de la Fiscalía General de la República y el Motel Nueva Castilla, mantuvo una postura de orden. A pesar de la magnitud de la caravana, los líderes de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Amotac) aclararon desde el inicio que se trataría de un “mega plantón” pacífico y no de un bloqueo de vialidades. Esta decisión fue tomada como una muestra de respeto hacia la mesa de diálogo que actualmente mantienen las autoridades de su organización con la Secretaría de Gobernación a nivel nacional.
El sentir de los operadores en el lugar era de hartazgo. Bajo el sol de la mañana, los choferes señalaron que su labor se ha convertido en una actividad de alto riesgo. Entre sus exigencias principales destacaron la urgencia de frenar la ola de extorsiones, el fin de los secuestros contra los conductores y el robo constante de mercancías.
Uno de los puntos críticos mencionados por los transportistas es la falta de acción efectiva por parte de las autoridades frente a la inseguridad. Los operadores denunciaron que, pese a contar con sistemas de vigilancia modernos, no existe una implementación tecnológica adecuada que permita a las autoridades detectar en tiempo real cuando una unidad es asaltada o un chofer privado de su libertad. Además, la manifestación sirvió como plataforma para reiterar su petición de reducir las tarifas de las carreteras de cuota, las cuales, aseguran, representan un gasto excesivo frente a las condiciones actuales del sector.
Ante la presencia de las unidades, se activó un operativo de vigilancia coordinado por la Guardia Nacional, Fuerza Civil y la policía municipal de Proxpol de Escobedo. El objetivo del despliegue fue monitorear el flujo vehicular y prevenir cualquier posible cierre total de la vía o incidentes con los automovilistas que transitaban por la zona hacia Monterrey.
La jornada concluyó sin que se registraran enfrentamientos o alteraciones al orden público, dejando en claro que la intención del gremio es mantener la presión sobre las autoridades mediante canales institucionales, mientras sus unidades siguen siendo el recordatorio silencioso de una lucha por la seguridad en las rutas del país.

Transportistas de Nuevo León se suman a paro nacional con mega plantón en la Carretera a Laredo
Fuente: Tribuna
