Teherán, Irán.- La República Islámica de Irán rechazó este lunes 29 de junio la propuesta del presidente francés Emmanuel Macron sobre operaciones de desminado en el Estrecho de Ormuz. En su comunicado, el gobierno del país persa pidió al ejecutivo de París que evite complicar una situación descrita como sensible y compleja. De igual manera, el vocero iraní exhortó al mandatario galo a no intervenir en asuntos que calificó de delicados para la región del Medio Oriente.
La posición plasmada en esta jornada por el gobierno de Teherán responde a iniciativas diplomáticas presentadas recientemente por Francia en torno a seguridad marítima en la zona del Golfo Pérsico, particularmente en el Estrecho de Ormuz. Al respecto, Irán insistió en que cualquier operación en el estrecho debe contar con su consentimiento previo y coordinación directa.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, afirmó que el desminado del Estrecho de Ormuz le compete únicamente a los iraníes, tal como quedó plasmado en el Memorándum de Entendimiento firmado por Teherán y Washington en Islamabad.
¿Cuál es la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz?
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más críticas del mundo, por donde transita aproximadamente el 20 por ciento del petróleo global. Su control y seguridad tienen implicaciones directas para la estabilidad económica internacional y el flujo de energía hacia mercados clave como Europa y Asia.
La presencia de minas marinas en la zona ha sido documentada en reportes de organizaciones internacionales e Irán ha sido identificado históricamente como actor en operaciones relacionadas con estas defensas submarinas durante conflictos regionales.
¿Qué propone Francia en materia de desminado?
Las autoridades francesas han planteado iniciativas para limpiar el estrecho de artefactos explosivos submarinos, argumentando que estas medidas favorecerían la navegación comercial y reducirían riesgos para buques mercantes de terceros países. Macron ha enfatizado la necesidad de cooperación internacional en la zona.
Teherán, por su parte, ha señalado que tales operaciones requieren negociación previa y que Francia no debe actuar unilateralmente. Los funcionarios iraníes han alertado sobre el riesgo de que intervenciones externas alteren el equilibrio de poder en la región.
La respuesta iraní forma parte de un patrón más amplio de tensiones entre Irán y potencias occidentales sobre seguridad marítima. De igual manera, Estados Unidos también ha mantenido operaciones navales en el área bajo la justificación de garantizar libertad de navegación.
Funcionarios del gobierno francés no han respondido públicamente a las declaraciones de Teherán hasta el cierre de este reporte. Mientras tanto, expertos en geopolítica del Golfo Pérsico esperan nuevas declaraciones de ambas partes en los próximos días.
Fuente: Tribuna
