Ciudad de México.- La historia de la Selección Mexicana en las Copas Mundiales ha encontrado un punto de inflexión. Tras una espera de cuatro décadas y 15 días, el conjunto nacional logró superar una fase de eliminación directa al derrotar 2-0 a Ecuador, en un duelo que quedará grabado en la memoria de la afición.
Desde el inicio, México mostró una disposición táctica clara. La recompensa llegó al minuto 22 por conducto de Julián Quiñones, quien abrió el marcador y permitió al Tricolor manejar los tiempos del partido. Con el impulso anímico a favor, el equipo dirigido por Javier Aguirre mantuvo la presión y, al minuto 31, Raúl Jiménez amplió la ventaja. Con este tanto, el delantero alcanzó los 46 goles con la casaca nacional, igualando el histórico registro de Jared Borgetti y acercándose a la marca de Javier Hernández.
En la segunda mitad, Ecuador intentó reaccionar con modificaciones tácticas, pero la defensa mexicana se mantuvo ordenada y resolutiva. Aunque el ritmo bajó y el mediocampo se volvió una zona de mayor disputa, la ventaja de dos goles nunca estuvo en riesgo real. México supo gestionar el desgaste físico y controlar el reloj hasta el silbatazo final.
Este triunfo es más que una victoria numérica; es el fin de una sequía histórica en instancias de eliminación directa. El combinado nacional avanza a la siguiente ronda con la confianza reforzada y la convicción de haber superado una barrera que parecía infranqueable durante cuarenta años. México ya está en octavos, ¿y si sí?
Fuente: Tribuna
