Tel Aviv, Israel.-El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, instó este 30 de junio al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan a reducir la tensión diplomática entre ambas naciones. En declaraciones a un canal de televisión israelí, Netanyahu declaró que sería conveniente que Erdogan bajara el tono en sus declaraciones hacia Israel durante la actual fricción bilateral.
Al respecto Netanyahu señaló que Erdogan parece haber olvidado que el Imperio Otomano terminó su gobierno hace aproximadamente cuatro siglos. Con su comentario, el premier israelí respondió a las críticas y declaraciones del mandatario turco en contra de las políticas de Israel en la región de Medio Oriente.
Netanyahu aseveró que la esencia del conflicto con Ankara pasa por el debilitamiento de la influencia de Irán en la región, pues tanto el régimen iraní como los Hermanos Musulmanes en Turquía representan facciones chiitas extremistas dentro del mundo islámico.
¿Cuál es la naturaleza del conflicto entre Israel y Turquía?
Las tensiones entre Israel y Turquía se han intensificado en los últimos meses debido a diferencias sobre políticas, regionales que han derivado en declaraciones públicas de líderes turcos. La relación bilateral ha experimentado momentos de fricción que han llevado a intercambios de fuertes intercambios de palabras entre funcionarios de alto nivel de ambas naciones.
En este contexto las recientes declaraciones de Netanyahu representan una escalada en el tono del conflicto diplomático. El primer ministro israelí utilizó una referencia histórica para desacreditar la posición de Erdogan en el debate regional. Este tipo de comentarios reflejan la profundidad de las diferencias entre los dos gobiernos en temas cono el conflicto en Gaza, y también en Líbano e Irán.
¿Qué busca Netanyahu con este mensaje a Erdogan?
El mensaje de Netanyahu aparentemente pretende presionar a Turquía para que modere sus críticas hacia Israel en la arena internacional. Al invocar el fin histórico del Imperio Otomano, Netanyahu sugirió que Erdogan no debería pretender tener influencia sobre asuntos que están fuera de la jurisdicción turca actual.
La posición del premier israelí refleja una estrategia de deslegitimar la capacidad de Turquía para intervenir en cuestiones regionales. Asimismo, Netanyahu busca establecer límites claros en la disputa y advertir contra futuras escaladas en las declaraciones públicas del mandatario turco.
Ambas naciones mantienen relaciones comerciales y diplomáticas complejas que incluyen acuerdos históricos y desacuerdos sobre política exterior. Las declaraciones recientes de sus líderes demuestran que el diálogo entre Israel y Turquía continúa siendo frágil y propenso a tensiones públicas cuando surgen diferencias sobre cuestiones regionales.
En las últimas semanas el ejecutivo israelí tomó la decisión de incluir a Turquía en la lista de países enemigos.
Fuente: Tribuna
