Monterrey, Nuevo León.- El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantendrá su continuidad y las reglas operativas vigentes para el intercambio de mercancías, transitando hacia un esquema de evaluaciones periódicas año con año en lugar de una renovación automática a largo plazo.
La transición formal al nuevo mecanismo de diálogo ocurre luego de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) notificara que no aceptaría la prórroga de extensión por 16 años. No obstante, autoridades y analistas del sector señalaron que esta determinación no interrumpe los flujos comerciales ni modifica la estructura arancelaria actual de la región.
El senador Carlos Suárez explicó que el acuerdo mantiene una vigencia base de 10 años en su formato actual, por lo que las cadenas de suministro operarán sin alteraciones. Detalló que una eventual salida de cualquiera de los miembros requeriría una notificación formal con seis meses de anticipación, el aval del Senado del país promovente y, en el escenario particular de Estados Unidos, la posibilidad de enfrentar impugnaciones ante su Suprema Corte de Justicia. Por tales motivos, calificó como baja la probabilidad de una disolución del tratado durante el actual mandato de Donald Trump.
Por su parte, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, confirmó tras un encuentro virtual con sus contrapartes que el peor escenario —una notificación de abandono del pacto— quedó descartado. El funcionario federal apuntó que el nuevo método de trabajo incentiva de manera constante la búsqueda de consensos entre las naciones socias, bajo la premisa de sostener mesas de trabajo anuales hasta solventar los diferendos pendientes.
La agenda formal para definir la ruta técnica de este esquema anual comenzará el próximo 20 de julio, fecha en la que México recibirá a la delegación estadounidense. En lo respectivo a la relación con Canadá, la Secretaría de Economía informó que las mesas de trabajo avanzan conforme al plan estratégico pactado entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el primer ministro Mark Carney. Ebrard subrayó que la relación bilateral con el gobierno canadiense no presenta elementos de preocupación ni barreras comerciales imprevistas, por lo que su incorporación a las siguientes fases de la revisión trilateral se definirá en las próximas semanas.
Fuente: Tribuna
