Teherán, Irán.- El régimen de Irán designó este sábado 4 de julio al almirante Ali Ozmaei como nuevo comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, fuerza encargada de proteger el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el comercio mundial de petróleo. El relevo ocurre en un contexto de tensión con Estados Unidos y semanas después del conflicto armado entre ambos países.

Relevo tras la muerte de Alireza Tangsiri

Ozmaei asumió el cargo luego de desempeñarse como comandante de la Quinta Región Naval de la Guardia Revolucionaria, responsable de las islas iraníes de Qeshm y Kish, en el golfo Pérsico, de acuerdo con la agencia DefaPress, vinculada a organismos de defensa iraníes.

El nuevo comandante sustituye a Alireza Tangsiri, quien murió en un ataque aéreo atribuido por Teherán a fuerzas de Estados Unidos e Israel durante la guerra de marzo. Israel señalaba a Tangsiri como uno de los responsables del cierre temporal del estrecho de Ormuz ordenado por las autoridades iraníes.

Mensaje de advertencia

En su primera declaración oficial, emitida durante el segundo día de los funerales del exlíder supremo Ali Jamenei, Ozmaei afirmó que la “venganza divina” contra Estados Unidos e Israel “no está lejos” y aseguró que los integrantes de la fuerza naval continuarán protegiendo el estrecho de Ormuz “con firmeza y determinación”.

Tras el memorando de entendimiento firmado entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra, Teherán anunció la reapertura del tránsito marítimo por Ormuz, aunque estableció que las embarcaciones deberán navegar únicamente bajo autorización iraní y siguiendo las rutas definidas por sus autoridades.

Funeral de Ali Khamenei reúne a miles de personas

Mientras se produce el relevo militar, Irán continúa con las ceremonias fúnebres de Ali Khamenei, fallecido el 28 de febrero a los 86 años, durante el primer día del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.

Las autoridades estiman la participación de entre 15 y 20 millones de personas en Teherán durante los actos oficiales, considerados los más multitudinarios desde el funeral del ayatolá Ruhollah Khomeini en 1989. La televisión estatal mostró a miles de asistentes reunidos en la Gran Mosalla, donde portaban estandartes rojos y coreaban consignas contra Estados Unidos e Israel.

El evento se desarrolla bajo un amplio dispositivo de seguridad, con cierres viales y restricciones al espacio aéreo. Las ceremonias oficiales se extenderán durante seis días, mientras el nuevo comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria asume funciones en uno de los puntos estratégicos más sensibles para el comercio y la seguridad internacional.

 

Fuente: Tribuna