Sinaloa, México.- La captura de Ismael ‘El Mayo Zambada’ en agosto de 2024 no ha logrado reducir el tráfico de fentanilo en Sinaloa, según información de Bloomberg. El plan de seguridad implementado en la entidad tras la detención del histórico líder del cartel no ha frenado las actividades ilícitas de los grupos del crimen organizado que operan en la región.
La guerra entre organizaciones criminales mantiene su intensidad en Sinaloa, particularmente en las zonas rurales donde el control territorial es disputado constantemente. Estos enfrentamientos generan un entorno de violencia que facilita la continuidad de operaciones relacionadas con el tráfico de drogas sintéticas como el fentanilo.
¿Qué sucede en las zonas rurales de Sinaloa?
En las áreas rurales de la entidad se concentra la mayor parte de la actividad criminal. Los grupos del crimen organizado mantienen estructuras operativas que funcionan independientemente del liderazgo histórico. La fragmentación del poder tras la captura de ‘El Mayo Zambada’ ha generado una mayor disputa por el control de las rutas de distribución y producción de drogas.
La infraestructura para la fabricación y transporte de fentanilo permanece intacta en muchas comunidades rurales sinaloenses. Los laboratorios clandestinos continúan operando a pesar de los operativos de seguridad realizados por autoridades federales y estatales. La droga sintética sigue siendo uno de los productos más rentables del narcotráfico en la región.
¿Cuál ha sido el impacto de la detención de El Mayo?
La captura de Ismael Zambada García, el 25 de julio de 2024, se consideró un golpe significativo contra la delincuencia organizada. Sin embargo, su detención no ha interrumpido las cadenas de suministro ni los mecanismos de distribución que operaban bajo su liderazgo durante décadas. Las organizaciones criminales han demostrado capacidad de adaptación y continuidad operativa.
Los grupos que antes estaban alineados con ‘El Mayo’ ahora compiten directamente por el control territorial y comercial. Esta fragmentación ha resultado en un aumento de violencia en varios municipios de Sinaloa durante los últimos meses. Las autoridades locales reportan enfrentamientos frecuentes entre bandas rivales que buscan consolidar su dominio.
El tráfico de fentanilo requiere menos infraestructura que otras drogas ilícitas como la cocaína o la marihuana. Una sola clandestina puede producir dosis suficientes para abastecer múltiples mercados en Estados Unidos y otras regiones. La rentabilidad y facilidad de producción del fentanilo lo han convertido en el producto preferido del narcotráfico sinaloense actual.
Las autoridades federales han intensificado operativos en Sinaloa tras la captura de ‘El Mayo’, pero enfrentan desafíos significativos. La presencia de múltiples grupos criminales, la lealtad de comunidades rurales hacia las organizaciones del narcotráfico y la disponibilidad de recursos económicos de los carteles dificultan la implementación efectiva de estrategias de seguridad. El problema persiste como uno de los más críticos en el norte de México.
Fuente: Tribuna
