Estados Unidos.- El Comando Central de Estados Unidos ejecutó nuevos ataques contra instalaciones iraníes por orden del presidente Donald Trump con el objetivo de debilitar la capacidad defensiva de Irán en el Estrecho de Ormuz, informó el Centcom este martes. Los operativos buscaron neutralizar la amenaza que representa Irán para marineros civiles y embarcaciones mercantes que transitan libremente por esa vía acuática de importancia global.
El Estrecho de Ormuz constituye una de las rutas de navegación más críticas del mundo, por donde circula aproximadamente el 20 por ciento del petróleo comercializado globalmente. La zona ha sido escenario de tensiones recurrentes entre Irán y potencias occidentales durante los últimos años, generando preocupación por la seguridad del tránsito comercial internacional.
El Centcom justificó los ataques señalando que respondían a amenazas directas contra la navegación civil en aguas internacionales. La defensa de las rutas marítimas y la protección de buques mercantes constituye, según la institución militar estadounidense, una responsabilidad de seguridad regional que justifica las operaciones ofensivas contra capacidades militares iranís.
¿Cuál es la respuesta de Irán ante los nuevos ataques?
Hasta el momento no se han registrado declaraciones oficiales del gobierno iraní sobre los nuevos ataques ejecutados por Estados Unidos. Las autoridades de Teherán generalmente responden a operaciones militares estadounidenses con comunicados que cuestionan la legalidad de tales acciones bajo derecho internacional.
Irán ha manifestado históricamente que los ataques contra sus instalaciones militares representan violaciones de su soberanía nacional. El país ha mantenido posiciones firmes respecto a su derecho a desarrollar capacidades defensivas en sus aguas territoriales y en el golfo Pérsico.
¿Cómo impactan estas operaciones en la estabilidad regional?
Los nuevos ataques se inscriben en una escalada de tensiones entre Washington y Teherán que ha caracterizado las relaciones bilaterales durante décadas. Las operaciones militares estadounidenses en el golfo Pérsico generan respuestas de gobiernos regionales que buscan equilibrar intereses de seguridad nacional con la navegación internacional.
El Centcom ha documentado múltiples incidentes en el Estrecho de Ormuz donde embarcaciones civiles fueron objeto de interferencia por parte de unidades navales iranís. Estados Unidos ha utilizado estos incidentes como justificación para mantener presencia militar robusta en la región y ejecutar operaciones preventivas contra capacidades que considera amenazantes.
Comerciantes marítimos internacionales han expresado preocupación por la seguridad del paso por el estrecho, considerando que los enfrentamientos militares incrementan riesgos para la navegación civil. Las aseguradoras de buques han ajustado primas de cobertura en la zona, reflejando el aumento percibido de peligros operacionales.
El Pentágono ha indicado que continuará monitoreando actividades militares iraníes en el golfo Pérsico y ejecutará acciones que considere necesarias para garantizar libertad de navegación en aguas internacionales, según directivas del presidente Trump sobre seguridad marítima regional.
Fuente: Tribuna
