Estados Unidos.- El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, declaró que el gobierno mexicano, dirigido en ese entonces por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, no respondió comunicaciones tras la captura de Ismael Zambada García, conocido como ‘El Mayo’. Salazar indicó que existió falta de coordinación entre ambas naciones en los momentos posteriores a la detención del capo del Cártel de Sinaloa.
El exembajador de EU en México dijo que él, junto con Merrick Garland, el entonces fiscal general de la administración de Joe Biden, enviaron una “respuesta formal” al expresidente López Obrador en la que remarcaron que “no fue nuestro avión ni nuestro piloto ni nuestra operación” la que dio con ‘El Mayo’ Zambada.
La captura de Zambada García generó fricción diplomática entre México y Washington. El traslado del narcotraficante a Estados Unidos fue presentado por el FBI como parte de un operativo coordinado por agencias estadounidenses, lo que provocó molestia en las autoridades mexicanas que no habían sido informadas previamente sobre la acción.
Salazar precisó que, tras conocerse la noticia del arresto, intentó mantener contacto con autoridades mexicanas para aclarar los pormenores de la operación. La falta de respuesta a estas comunicaciones marcó un momento de tensión en la relación bilateral entre ambas naciones, según el embajador estadounidense.
¿Cuál fue la reacción oficial del gobierno mexicano?
Las autoridades mexicanas expresaron su inconformidad por no haber sido notificadas del operativo que resultó en la captura de Zambada García. El Gobierno consideró que el procedimiento violó protocolos de coordinación establecidos entre ambos países para operaciones de esta envergadura. Funcionarios mexicanos cuestionaron la participación de agencias estadounidenses sin coordinación previa con la Fiscalía General de la República.
El incidente puso en evidencia las diferencias en los procedimientos de cooperación entre México y Estados Unidos en temas de seguridad. La detención de Zambada García, uno de los líderes más antiguos del narcotráfico en México, representaba un golpe significativo contra el crimen organizado, pero la forma en que se ejecutó generó desacuerdos diplomáticos entre Washington y la Ciudad de México.
¿Qué consecuencias tuvo esta tensión diplomática?
La falta de comunicación entre ambos gobiernos generó un deterioro temporal en las relaciones bilaterales. Salazar manifestó que la ausencia de respuesta a los intentos de contacto complicó el seguimiento del caso y la coordinación posterior. El embajador estadounidense reconoció que la situación requería de mayor apertura al diálogo entre las autoridades de ambas naciones.
Zambada García permanece detenido en Estados Unidos enfrentando cargos relacionados con tráfico de drogas y delitos conexos. Su extradición marca un hito en las operaciones contra el narcotráfico a nivel internacional, aunque las circunstancias de su captura continuaron siendo objeto de debate entre los gobiernos de México y Estados Unidos durante meses posteriores.
La declaración de Salazar ocurre en el contexto de una relación bilateral que requiere mayor coordinación en temas de seguridad. Ambas naciones han trabajado históricamente en la lucha contra el narcotráfico, pero este episodio puso en relieve la necesidad de mecanismos más efectivos de comunicación entre autoridades mexicanas y estadounidenses para operaciones conjuntas o de interés mutuo.
Fuente: Tribuna
