Monterrey, Nuevo León.- Un análisis basado en datos del Sistema de Información Legislativa (SIL) y los registros de asistencia, votaciones y remuneraciones de las Cámaras de Diputados y de Senadores, detalla el desempeño de los 28 legisladores federales que representan a Nuevo León en el Congreso de la Unión durante la LXVI Legislatura. El informe contrasta las percepciones económicas de la representación del estado frente a sus indicadores de ausentismo y producción de leyes.
Actualmente, la representación neolonesa se conforma por 14 diputados de mayoría relativa, 11 de representación proporcional asignados a la circunscripción que abarca la entidad, y 3 senadores. En conjunto, el costo por concepto de ingreso base de estos puestos asciende a 4 millones 254 mil 655 pesos mensuales pagados con recursos públicos.

Ausentismo en el Congreso

A lo largo de los 22 meses transcurridos de la presente Legislatura, los 28 representantes acumulan un total de 590 inasistencias. En la Cámara de Diputados, los 25 legisladores suman 463 faltas —un promedio de 18.5 por integrante—, de las cuales 396 ocurrieron en días con votaciones programadas. Los diputados con mayores registros de inasistencias son José Narro Céspedes (Morena) con 43 faltas, seguido por Víctor Manuel Pérez Díaz (PAN) con 42, y Marcela Guerra Castillo (PRI) con 41.
En la Cámara Alta, el ausentismo se concentra principalmente en Luis Donaldo Colosio Riojas (MC), quien registra 69 inasistencias, de las cuales 50 coincidieron con jornadas de votación. Por su parte, Waldo Fernández González sumó 39 ausencias generales y 23 en días de votación. Tanto Fernández como la senadora Blanca Judith Díaz Delgado solicitaron recientemente licencia para separarse de su escaño.

Bajo nivel de aprobación de iniciativas

En el rubro de productividad, la representación del estado ha presentado un total de 633 iniciativas, de las cuales únicamente 7 han sido aprobadas para convertirse en ley. Esto significa que aproximadamente el 98.8 por ciento de las propuestas permanecen congeladas o en comisiones.

De los 28 legisladores evaluados, 22 no han conseguido la aprobación de una sola ley de su autoría en este periodo. Los tres senadores por Nuevo León han presentado de manera conjunta 152 iniciativas sin lograr que ninguna fuera aprobada hasta el momento. En cuanto al volumen de propuestas individuales ingresadas (independientemente de su aprobación), Colosio Riojas encabeza la lista con 78 propuestas detenidas; seguido por Waldo Fernández con 62, y Annia Sarahí Gómez Cárdenas (PAN) con 32 iniciativas en comisiones.

Participación en tribuna

El ejercicio del uso de la palabra muestra una distribución desigual entre los representantes del estado. De un acumulado de 536 posicionamientos en tribuna, el 69.4 por ciento se concentra en solo 10 legisladores, encabezados por la diputada Ana Isabel González González (PRI) con 69 intervenciones, seguida por los senadores Colosio Riojas con 59 y Fernández González con 58. En contraste, otros legisladores registran una participación mínima en tribuna, como Adriana Belinda Quiroz Gallegos (Morena) con dos intervenciones, o Héctor Alfonso de la Garza Villarreal y Carlos Alberto Guevara Garza (ambos del PVEM) con tres intervenciones cada uno.

Remuneraciones asignadas

Los recursos destinados de forma directa a cubrir las dietas y apoyos de los legisladores se mantienen constantes de acuerdo con los presupuestos oficiales. Un diputado federal percibe una dieta neta mensual de 79 mil 846 pesos, complementada con 45 mil pesos para asistencia legislativa, 28 mil pesos para módulos de atención ciudadana y 1 mil 515 pesos de despensa, totalizando un ingreso base aproximado de 154 mil 361 pesos al mes, además de aguinaldos y seguros de vida.

Por su parte, los senadores cuentan con una dieta neta mensual de 131 mil 874 pesos, un aguinaldo anual de 175 mil 832 pesos y un seguro de separación individualizado cofinanciado por el erario de hasta el 10% de su percepción, además de asignaciones variables distribuidas a través de sus grupos parlamentarios. Contabilizando únicamente los conceptos directos y verificables, el costo anual de la representación federal de Nuevo León supera los 57.9 millones de pesos.

Fuente: Tribuna