Washington, Estados Unidos.- El presidente Donald Trump afirmó este lunes 13 de julio que Estados Unidos controla el Estrecho de Ormuz y acusó a Irán de romper acuerdos internacionales, en medio de nuevas tensiones en el Golfo Pérsico. La declaración ocurre en una de las zonas marítimas más importantes del mundo, por donde circula cerca del 20 por ciento del petróleo global, de acuerdo con reportes del sector energético.

Trump aumenta presión contra Irán

El mandatario estadounidense señaló que la postura del Gobierno iraní ha provocado inestabilidad regional y vinculó sus declaraciones con presuntos incumplimientos de compromisos internacionales. Washington ha mantenido durante años una política de presión contra Teherán mediante sanciones económicas y restricciones comerciales.

Estados Unidos conserva una presencia militar permanente en la zona para proteger la navegación internacional. La Quinta Flota de la Armada estadounidense, con base en Baréin, mantiene operaciones de vigilancia en aguas cercanas al estrecho de Ormuz.

Antecedentes del conflicto entre Washington y Teherán

Las relaciones entre Estados Unidos e Irán se deterioraron después de que Trump abandonara en 2018 el Acuerdo Nuclear firmado en 2015. El pacto establecía límites al programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones internacionales.

Tras la salida estadounidense del acuerdo, Washington restableció medidas económicas contra Teherán, mientras Irán redujo gradualmente sus compromisos establecidos en el convenio. El gobierno iraní sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos y rechaza las acusaciones estadounidenses.

¿Qué podría ocurrir en el Estrecho de Ormuz?

Especialistas militares advierten que un bloqueo o cierre de esta vía marítima tendría consecuencias económicas internacionales. Los mercados petroleros podrían reaccionar con incrementos en los precios debido a la incertidumbre sobre el suministro energético.

Trump afirmó que Estados Unidos continuará protegiendo sus intereses y coordinando acciones con aliados regionales como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Israel. La evolución de la situación dependerá de si las próximas semanas aumentan la confrontación o abren espacio para negociaciones diplomáticas.

 

Fuente: Tribuna