Ciudad de México.- Claudia Sheinbaum se refirió este miércoles 15 de julio a la renuncia de Ulises Lara de la Fiscalía General de la República (FGR) sin entrar en detalles sobre los motivos de su salida. La presidenta caracterizó el asunto como un tema interno de la dependencia sin participación de su administración.
El funcionario renunció a su cargo tras estar bajo escrutinio público por irregularidades en su perfil académico. Ulises Lara obtuvo su título de Derecho de forma acelerada en el Centro Universitario Cúspide de México, lo que generó cuestionamientos sobre la validez de sus credenciales profesionales.
Sheinbaum limitó sus comentarios al señalar que se trataba de decisiones que correspondían a la estructura interna de la Fiscalía General. No ofreció detalles adicionales sobre las circunstancias que rodearon la salida del funcionario ni sobre posibles investigaciones internas en la dependencia.
¿Cuál fue el antecedente de controversia en el perfil de Lara?
La carrera de Ulises Lara en la FGR enfrentó críticas después de que medios de comunicación documentaron que completó sus estudios de Licenciatura en Derecho en tiempo récord. El Centro Universitario Cúspide de México, institución donde realizó sus estudios, no cuenta con el mismo prestigio que universidades públicas tradicionales.
Los cuestionamientos sobre la validez de su formación académica se intensificaron en redes sociales y medios especializados. Diversos comentaristas señalaron la incompatibilidad entre la velocidad de sus estudios y los requisitos que típicamente exigen los programas de Derecho en México.
¿Qué dijo la presidenta sobre la responsabilidad de la FGR?
Durante sus declaraciones, Sheinbaum enfatizó que los cambios en el personal de la Fiscalía correspondían exclusivamente a esa dependencia. La presidenta no profundizó en evaluaciones sobre el desempeño del funcionario ni sobre si su administración tenía conocimiento previo de las irregularidades académicas.
La respuesta de la jefa del Ejecutivo sugirió una postura de distanciamiento respecto a decisiones internas de la Fiscalía. Esto refleja una separación de poderes que mantiene la presidencia al margen de las gestiones de personal en dependencias autónomas como la FGR.
Fuente: Tribuna
