Ciudad de México. – La temporada de chile en nogada ya comenzó y se extenderá hasta el 16 de septiembre. Su inicio coincide con la cosecha de ingredientes tradicionales cultivados en la región de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, como la nuez de Castilla, la granada, la manzana panochera y el durazno criollo. Esta disponibilidad limitada de productos frescos es la que convierte al chile en nogada en un platillo estacional que cada año moviliza a comensales, productores y restaurantes entre Puebla y la Ciudad de México.

En Puebla se espera comercializar 4 millones 450 mil chiles en nogada durante 2026, un incremento de 3 por ciento respecto a la temporada anterior. La derrama económica proyectada asciende a 2 mil 82 millones de pesos, un crecimiento anual de 5.18 por ciento, de acuerdo con estimaciones presentadas por la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Puebla y autoridades estatales.

La relevancia del platillo trasciende las mesas poblanas. La cercanía entre Puebla y la Ciudad de México favorece escapadas gastronómicas de uno o varios días hacia la capital poblana, Calpan, San Nicolás de los Ranchos, Atlixco y otros municipios vinculados a la producción de sus ingredientes. La actividad beneficia a agricultores, cocineras tradicionales, restaurantes, hoteles y prestadores de servicios turísticos.

La temporada también transforma la oferta gastronómica de la Ciudad de México. Restaurantes de distintos perfiles ubicados en corredores turísticos y gastronómicos como Polanco, Roma-Condesa, Coyoacán, San Ángel y el Centro Histórico incorporan cada año el chile en nogada a sus menús, desde preparaciones tradicionales elaboradas con ingredientes poblanos hasta versiones contemporáneas y propuestas experimentales que reinterpretan uno de los platillos más emblemáticos de la cocina mexicana.

Esta variedad permite disfrutarlo sin salir de la capital, pero también funciona como invitación para viajar a Puebla y conocerlo en su lugar de origen. Los precios para esta temporada oscilan entre 350 y más de 600 pesos por platillo, dependiendo de la receta, los ingredientes y el tipo de establecimiento.

Más que un platillo de temporada, el chile en nogada se ha convertido en un puente gastronómico entre Puebla y la Ciudad de México. Durante poco más de dos meses, productores, restauranteros y prestadores de servicios de ambas entidades concentran una actividad económica difícil de replicar con otro producto culinario en la región, mientras los capitalinos pueden elegir entre recorrer Puebla o probar en la CDMX las múltiples interpretaciones de uno de los mayores símbolos de la gastronomía nacional.

La Canirac Puebla estima la comercialización de 4.45 millones de chiles en nogada durante la temporada 2026, con una derrama económica superior a 2 mil 82 millones de pesos.

Fuente: Tribuna