Monterrey, Nuevo León.— El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Nuevo León inició formalmente un proceso de búsqueda de familiares de los hermanos Hari Alef y Kali Kaur Flores Reyna, de dos años de edad. El objetivo de la medida institucional es investigar las condiciones en las que viven los menores, luego de que fueran recuperados tras haber sido sustraídos por su padre de una estancia infantil ubicada en el municipio de San Nicolás de los Garza.
Como parte de los protocolos establecidos para la protección de la infancia, la dependencia del gobierno estatal difundió a través de sus canales oficiales las fichas informativas de ambos menores bajo la leyenda “¡Buscamos a sus familiares!”. Con esta acción, el organismo busca ubicar a miembros del círculo familiar extendido que puedan aportar elementos relevantes para la valoración integral del caso.
A la par de la localización de parientes, el personal del DIF llevará a cabo una evaluación sobre el entorno y las condiciones de vida de los infantes en el domicilio de su madre, Andrea Reyna, en San Nicolás. Dicha intervención tiene la finalidad de determinar que su desarrollo y bienestar general no se encuentren bajo ninguna situación de riesgo.
La actuación del DIF estatal ocurre después de que los hermanos fueran localizados en Saltillo, Coahuila, como consecuencia de la denuncia formal presentada por la madre. De acuerdo con el reporte original, los pequeños habían sido retirados de una guardería local sin el consentimiento materno por parte de su expareja.
La noche del pasado miércoles, la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León confirmó que Hari Alef y Kali Kaur fueron entregados formalmente a su madre, una vez que ella acreditó de manera legal el parentesco directo y la custodia correspondiente de los gemelos. La restitución de los infantes se efectuó mediante un operativo coordinado entre las autoridades de Nuevo León y Coahuila, inmediatamente después de confirmarse su ubicación en territorio coahuilense.

Revisará DIF bienestar de Hari y Kali, menores sustraídos de guardería
Por su parte, las indagatorias ministeriales continúan abiertas con el fin de esclarecer la mecánica de los hechos y determinar la posible configuración de conductas constitutivas de delito derivadas de la sustracción. En su declaración ante la autoridad competente, Andrea Reyna señaló que el padre de los niños, identificado como Kemish Epah Flores, de 31 años, presuntamente se encuentra en situación de calle y labora como malabarista en diversos cruces viales de la zona metropolitana, circunstancia por la cual argumentó un riesgo potencial para la integridad de los menores.
Asimismo, la madre manifestó públicamente que evalúa iniciar acciones legales en contra del Centro Infantil Arnold Gesell, al considerar que el personal de la institución permitió que el hombre se llevara a los niños del plantel. En contraste, directivos de la estancia infantil emitieron un comunicado en el que señalaron que el padre figuraba formalmente en el registro de personas autorizadas para recoger a los menores y que previamente ya había acudido al lugar en compañía de la madre, por lo que actuaron conforme a la información y los lineamientos internos disponibles.
La institución educativa remarcó que la situación deriva estrictamente de un conflicto familiar y aseguró que sus colaboradores actuaron en apego a los protocolos internos y a la normatividad vigente. En tanto, el padre de los menores permanece detenido en el estado de Coahuila, a disposición de las autoridades judiciales correspondientes para el desahogo de las diligencias legales pertinentes.
Fuente: Tribuna
