Monterrey, Nuevo León.- Ante el incremento de avistamientos de animales silvestres en la zona metropolitana, autoridades de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León llamaron a la ciudadanía a asimilar el tránsito de la fauna por áreas urbanas como un fenómeno recurrente, derivado de la expansión de la mancha urbana hacia los ecosistemas serranos.

Andrés Ríos Saldaña, director del Departamento de Flora y Fauna de la dependencia estatal, señaló que el desarrollo habitacional e industrial en las faldas del Cerro de la Silla, el Cerro de las Mitras y la Sierra Madre Oriental ha fragmentado el hábitat natural. Esta situación obliga a diversas especies a desplazarse por calles, avenidas y cauces de agua naturales en busca de movilidad o refugio.

Hacia una interacción neutra

Ríos Saldaña enfatizó que el objetivo institucional no es incentivar la proximidad entre las personas y los animales, sino fomentar una convivencia de respeto que minimice los factores de riesgo. “Lo que buscamos es precisamente una interacción neutra. Es decir, que no sea positiva ni para nosotros ni para la especie silvestre, pero tampoco negativa para ninguna de las partes. Simplemente debemos observar a los ejemplares y permitir que continúen su camino”, explicó el funcionario.

Las autoridades reiteraron la importancia de no alimentar ni ofrecer agua a los animales, ya que disponen de los recursos necesarios en sus entornos naturales y la intervención humana altera sus hábitos de supervivencia.

Cifras y presión urbana

En lo que va del año, la dependencia ha atendido 19 intervenciones relacionadas principalmente con osos y felinos. En promedio, Parques y Vida Silvestre registra cerca de 30 rescates anuales de oso negro en el estado.

El contexto responde a una tendencia sostenida de crecimiento:
• Expansión territorial: Datos del Sistema de Información Urbano Metropolitano del Tecnológico de Monterrey indican que, en los últimos 30 años, la superficie urbanizada de la zona metropolitana creció a una tasa media de 5.4 kilómetros cuadrados por año, convirtiendo suelo forestal y agrícola en desarrollos urbanos.
• Especies en riesgo: De acuerdo con la plataforma iNaturalist, Nuevo León alberga 171 especies clasificadas bajo alguna categoría de riesgo dentro de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, entre las que destacan el oso negro, el jaguar, el ocelote, el tigrillo y el perico mexicano.

Fuente: Tribuna