Monterrey, Nuevo León.— Durante el primer semestre de 2026, el delito de fraude registró un repunte del 30.45 por ciento en Nuevo León en comparación con el mismo periodo del año anterior. La proliferación de esquemas de phishing (suplantación de identidad digital) y el envío de mensajes apócrifos a nombre de instituciones bancarias y dependencias gubernamentales se han consolidado como los principales detonantes de este incremento en la entidad.
De acuerdo con cifras de la Fiscalía General de Justicia del Estado, entre enero y junio del presente año se contabilizaron 2 mil denuncias por fraude, cifra superior a las mil 537 carpetas de investigación iniciadas en el primer semestre de 2025. Debido a que el marco penal actual no clasifica al phishing como un tipo penal independiente, los casos reportados bajo esta modalidad se concentran en el catálogo general de fraudes.
La operación de estas estafas ha cobrado mayor visibilidad en el estado mediante la clonación de sitios web oficiales y el envío masivo de mensajes de texto (SMS) o WhatsApp. Entre los casos documentados destaca la suplantación del portal del Instituto de Control Vehicular de Nuevo León (ICVNL), así como el envío de notificaciones falsas sobre supuestas infracciones de tránsito que redirigen a los usuarios a ligas maliciosas diseñadas para capturar datos bancarios y credenciales personales.

El phishing impulsa un incremento del 30% en las denuncias por fraude en Nuevo León
En el ámbito financiero, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) confirmó que el ciberfraude mantiene una tendencia al alza estimada en un 20 por ciento en lo que va del año. Tan solo en el primer trimestre de 2026, la delegación estatal de la Condusef acumuló mil 401 quejas vinculadas a estos ilícitos, lo que representa un promedio de 15.5 incidencias diarias en la entidad.
Especialistas en ciberseguridad señalan que la sofisticación y masificación de estos ataques responde a la comercialización de herramientas digitales en mercados informales. De acuerdo con datos de la firma Appgate, actualmente es posible adquirir kits de suplantación en plataformas como Telegram por un costo promedio de 120 dólares. Estos paquetes incluyen plantillas idénticas a las de entidades bancarias e integran mecanismos para evadir sistemas de autenticación y capturar información en tiempo real, lo que reduce la barrera técnica para los ciberdelincuentes y aumenta la exposición de los usuarios en la región.
Fuente: Tribuna
