Monterrey, Nuevo León. — A raíz del choque múltiple registrado en las inmediaciones de la Central de Autobuses de Monterrey, comerciantes y trabajadores del sector hicieron un llamado a las autoridades para endurecer las inspecciones de mantenimiento preventivo en las unidades de transporte foráneo y urbano, descartando que el exceso de velocidad o las deficiencias en la infraestructura vial hayan sido las causas del percance.
El incidente se produjo cuando una unidad de la empresa Transpaís salió de la terminal sobre la calle Villagrán y, tras impactar a seis vehículos en el cruce con la avenida Colón, continuó su trayectoria atravesando las intersecciones de Reforma y Madero hasta colisionar de frente con un camión de la Ruta 1 Pilares en la esquina con José María Arteaga. El choque dejó un saldo de diez personas heridas, cuatro de las cuales quedaron prensadas de gravedad.
Comerciantes de la zona, como Isabel Garrán y Maricela Cortés, coincidieron en que el flujo vehicular sobre Villagrán suele mantenerse dentro de los límites de velocidad permitidos —estimados en 30 kilómetros por hora— gracias a la presencia de semáforos operativos y elementos de tránsito. En ese sentido, indicaron que las investigaciones deben priorizar las fallas mecánicas señaladas, como la pérdida de frenos, así como la evaluación del cansancio de los operadores que arriban de trayectos largos.
Por su parte, trabajadores con amplia trayectoria en el cruce de Villagrán y Colón, entre ellos Alejandro Hernández, con 17 años laborando en el sitio, recalcaron que se trata de un hecho atípico.
Los locatarios insistieron en que la fiscalización de las condiciones físico-mecánicas de los autobuses es indispensable, advirtiendo que un fallo de esta naturaleza en tramos carreteros de alta velocidad habría derivado en consecuencias aún más trágicas.
Fuente: Tribuna
