Ciudad de México.- Las lluvias registradas en los últimos días incrementaron el nivel del Sistema Cutzamala, que abastece de agua a la Ciudad de México y su zona metropolitana. Valle de Bravo, la principal presa del conjunto de estructuras hidráulicas, mantiene el mayor porcentaje de llenado entre todas las presas que integran el sistema.

¿Cuáles son las presas que conforman el Sistema Cutzamala?

El Sistema Cutzamala se compone de varias presas estratégicamente ubicadas en la región. Valle de Bravo destaca como la estructura de mayor capacidad y la que registra actualmente el llenado más elevado. Las demás presas que forman parte del sistema contribuyen a la regulación y distribución del recurso hídrico hacia los usuarios en la Ciudad de México y zonas conurbadas del Estado de México, Hidalgo y Morelos.

Cada presa cumple una función específica en el sistema integrado de abastecimiento. La coordinación entre las diferentes estructuras permite optimizar el manejo del agua durante épocas de lluvia y de estiaje. El monitoreo constante de los niveles en cada una de ellas es fundamental para garantizar el suministro continuo a millones de habitantes.

Las autoridades hidráulicas realizan mediciones diarias del nivel de llenado en todas las presas. Estos registros se utilizan para tomar decisiones sobre la distribución del agua y la apertura o cierre de compuertas según las necesidades de demanda. La información se mantiene disponible para consulta pública a través de organismos como la Comisión Nacional del Agua.

¿Cómo influyen las lluvias en los niveles del sistema?

Las precipitaciones pluviales son el factor principal que determina el incremento de los niveles de agua en las presas del Sistema Cutzamala. Durante la temporada de lluvias, que generalmente ocurre de mayo a octubre, las corrientes de agua alimentan naturalmente los vasos de almacenamiento. Las lluvias recientes han contribuido a elevar los porcentajes de llenado reportados esta semana.

El escurrimiento desde las cuencas alimentadoras llega a través de ríos y arroyos que desembocan en las presas. La cantidad de agua captada depende de la intensidad y distribución geográfica de las precipitaciones en toda la región. Cuando los volúmenes de entrada superan los volúmenes de extracción, los niveles suben naturalmente y mejora la disponibilidad del recurso.

Los meses de estiaje, que corresponden a la estación seca del año, generan presión sobre los sistemas de almacenamiento porque disminuye la recarga natural. Por eso el aumento registrado en las últimas horas resulta significativo para el abastecimiento futuro. Los pronósticos de lluvia continúan monitoreándose para proyectar los niveles esperados en los próximos días.

La Comisión Nacional del Agua mantiene actualizado el registro horario de los niveles en cada estructura. Estos datos son públicos y se difunden regularmente a través de reportes oficiales. Los usuarios de agua en la Ciudad de México y zona metropolitana pueden acceder a esta información para conocer la situación del suministro en tiempo real.

Fuente: Tribuna