Monterrey, Nuevo León. — Hay actividades deportivas que demandan una enorme intensidad y rudeza, como es el caso del fútbol americano —uno de los deportes con mayor arraigo en Nuevo León—. Sin embargo, ni el partido más físico y rudo sobre el emparrillado se equipara a la política. Si alguien puede dar fe tanto de lo que implica jugar en la Liga Mayor como de sentir el duro golpeteo político, es el diputado local de Morena, Mario Soto Esquer.
Entre el procedimiento disciplinario que enfrenta en su partido y el reciente dictamen del Tribunal Electoral del estado, a Soto Esquer le propinaron un bloqueo dos a uno tan brutal como un golpe de los linieros ofensivos más fuertes y rudos que haya enfrentado en su carrera como tackle defensivo de los Borregos del Tecnológico de Monterrey.
El Tribunal Electoral del Estado de Nuevo León (TEENL) resolvió desechar el juicio para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano presentado por el legislador. A través de este recurso de impugnación, el diputado buscaba dejar sin efecto y suspender de manera inmediata el procedimiento disciplinario promovido en su contra por los órganos de justicia interna de Morena, derivado de sus actuaciones en las comisiones dictaminadoras del Congreso local relacionadas con el juicio político contra el gobernador Samuel García Sepúlveda.
La determinación jurisdiccional fue aprobada por el pleno del órgano electoral estatal el pasado 29 de julio; sin embargo, su notificación oficial y difusión pública se concretaron hasta este viernes. Con este pronunciamiento, la autoridad electoral rechazó las peticiones cautelares formuladas por el actor, negando la suspensión o revocación de las indagatorias partidarias instauradas a mediados de junio.
El origen del conflicto
El conflicto político y legal tiene su origen en la participación del legislador en los trabajos de la Comisión Anticorrupción de la LXXVI Legislatura del Congreso del Estado de Nuevo León. En dicha comisión se sesionó para dar curso formal a la solicitud de juicio político contra el titular del Ejecutivo estatal. La presencia y validación de la sesión por parte de Soto Esquer contravino la línea política de su grupo parlamentario y de la dirigencia, lo que provocó que el 15 de junio la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena iniciara un expediente disciplinario en su contra.
Como consecuencia directa de este proceso interno, el diputado enfrenta restricciones temporales dictadas por su partido, entre las que destaca la prohibición de realizar declaraciones, pronunciamientos públicos o fijar posturas políticas en representación de Morena o de su bancada. No obstante, estas limitaciones se circunscriben estrictamente a la vocería e imagen del instituto político, por lo que no interfieren con sus facultades constitucionales ni con su desempeño como representante popular.
Pese al litigio y a las prevenciones dictadas por Morena, Soto Esquer confirmó públicamente que continuará con las obligaciones inherentes a su cargo. En este contexto, dio a conocer que en las próximas semanas presentará su informe anual de actividades legislativas y de gestión social, evento en el cual rendirá cuentas sobre su desempeño en el Congreso local, sus iniciativas presentadas y el sentido de sus votaciones.
Rutas procesales y panorama político
Desde la perspectiva procesal, la decisión del TEENL deja plenamente facultados a los órganos disciplinarios de Morena para continuar con la sustanciación del expediente: desahogo de audiencias, etapa probatoria y posterior emisión de una resolución de fondo. En esta última se determinará si el diputado incurrió en faltas a los estatutos y si procede la imposición de sanciones, que van desde una amonestación privada hasta la suspensión de derechos o la expulsión.
No obstante, la resolución del tribunal local no constituye el punto final de la cadena de impugnación. Conforme al marco procesal electoral, Mario Soto Esquer dispone del derecho legal de combatir la sentencia mediante un recurso de reconsideración ante la Sala Regional Monterrey del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). En caso de que dicha instancia ratifique el fallo estatal, el actor aún podría acudir, en última instancia, ante la Sala Superior del TEPJF, cuyo pronunciamiento será definitivo e inatacable.
Al diputado Soto lo acusan, en el seno del partido oficial, de ser demasiado cercano al gobernador del estado y de romper la disciplina partidaria. ¿Será que al antiguo liniero defensivo lo anda tentando el equipo naranja para que abandone las filas del equipo guinda?
Fuente: Tribuna
