Estados Unidos.- La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió que los niños nacidos en territorio estadounidense de padres que se encuentran en el país de manera ilegal o con estatus migratorio temporal conservan su derecho a la ciudadanía por nacimiento, al declarar inconstitucional la orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump para restringir ese beneficio.
De acuerdo con el documento oficial del máximo tribunal, correspondiente al caso Trump v. Barbara (No. 25-365), la sentencia confirmó la resolución del Tribunal de Distrito de New Hampshire, que previamente había bloqueado la aplicación de la medida. En la imagen del fallo se observa la decisión emitida el 30 de junio de 2026, en la que se ratifica el criterio de la instancia inferior.
¿Qué resolvió la Corte Suprema sobre la ciudadanía por nacimiento?
La decisión fue aprobada por una mayoría de 6 votos contra 3. El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, redactó la opinión mayoritaria, en la que sostuvo que la Cláusula de Ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda protege a todas las personas nacidas en Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción, sin importar la situación migratoria de sus padres.
El litigio surgió después de que la administración de Trump emitiera una orden ejecutiva que buscaba negar la ciudadanía automática a los hijos de inmigrantes indocumentados o de personas con visas temporales. Diversas familias y organizaciones presentaron demandas al considerar que la medida violaba la Constitución y la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
¿Por qué fue rechazada la propuesta de Donald Trump para limitar este derecho?
La Corte concluyó que la interpretación propuesta por el gobierno federal era incompatible con el texto y la historia de la Decimocuarta Enmienda, además de reafirmar la doctrina establecida desde el histórico precedente United States v. Wong Kim Ark de 1898, que reconoce el principio de ciudadanía por nacimiento en territorio estadounidense.
Con este fallo, la orden ejecutiva de Donald Trump queda sin efectos y se mantiene vigente el principio constitucional de que los niños nacidos en Estados Unidos son ciudadanos estadounidenses, aun cuando sus padres se encuentren en el país de forma irregular o con permisos migratorios temporales. Especialistas en derecho constitucional consideran que cualquier cambio a este derecho requeriría una reforma constitucional y no únicamente una orden presidencial.
Fuente: Tribuna
