San Pedro Garza García, Nuevo León.- A pesar de figurar de forma constante como el municipio con los mayores niveles de ingreso económico y desarrollo humano dentro del estado de Nuevo León y a nivel nacional, San Pedro Garza García encabeza la incidencia de accidentes viales por habitante en el área metropolitana de Monterrey. Así lo confirman las cifras oficiales publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en su informe sobre Accidentes de Tránsito Terrestre en Zonas Urbanas y Suburbanas correspondiente al ejercicio 2025.
La tasa de siniestralidad vial en la demarcación sampetrina alcanzó durante el año 2025 un total de 52.28 percances por cada mil habitantes. Este indicador representa casi el doble de la proporción correspondiente a Santiago, municipio que ocupa el segundo peldaño metropolitano en el rubro per cápita con 28.74 accidentes por millar de residentes, y rebasa de manera marcada a Monterrey, que se posiciona en el tercer lugar con una tasa de 26.93 hechos de tránsito por cada mil habitantes.
Los registros estadísticos revelan que San Pedro ha sostenido la primera posición en este indicador per cápita de manera continua al menos desde el año 2010. Esta tendencia contrasta con la escala absoluta de siniestros, en la cual el municipio de Monterrey concentra el mayor volumen total de choques debido a su extensión demográfica y territorial. Sin embargo, al ponderar la frecuencia de eventos frente al número de residentes de cada municipio, el territorio sampetrino sobresale de forma pronunciada sobre las demás municipalidades de la entidad.
El contexto de la siniestralidad estatal
El comportamiento de los indicadores viales en San Pedro Garza García se enmarca en una problemática de carácter estructural que abarca a la totalidad del estado de Nuevo León. De acuerdo con el reporte del Inegi, Nuevo León se ubicó nuevamente en el primer lugar nacional por cantidad de accidentes viales registrados durante 2025, contabilizando un total de 71,308 percances en sus distintas arterias y avenidas.
La diferencia entre el primer lugar nacional y las entidades federativas que le siguen en la lista resulta significativa. El estado de Chihuahua ocupó el segundo puesto en el país con 26,626 colisiones reportadas, mientras que el Estado de México se situó en el tercer sitio con 25,032 casos. De esta manera, los registros acumulados en Nuevo León casi triplican las cifras alcanzadas por su seguidor más cercano en la geografía nacional.
El desglose municipal del reporte estadístico permitió calcular el nivel de riesgo y la frecuencia de accidentes ajustados por el volumen de habitantes. En el caso de San Pedro Garza García, cuya población oficial asciende a 132,169 habitantes, el total acumulado de percances viales ascendió a 6,910 colisiones durante el periodo evaluado. En términos proporcionales, la tasa de 52.28 choques por mil personas en San Pedro resulta un 82 por ciento superior a la de Santiago y un 94 por ciento más elevada que la registrada por la capital del estado.
Factores estructurales y dinámica vehicular
Especialistas en desarrollo urbano y movilidad coinciden en que la elevada incidencia de colisiones viales en San Pedro no se explica únicamente por el comportamiento individual de sus residentes, sino por la concurrencia de factores estructurales acumulados. Entre estos destacan décadas de planificación urbana orientada prioritariamente al uso del automóvil privado, deficiencias en la oferta de transporte público masivo y la falta de una cultura vial consolidada basada en el respeto mutuo entre los distintos usuarios de las calles.
Un elemento clave identificado por analistas y organizaciones de la sociedad civil es el impacto de la llamada población flotante. San Pedro Garza García alberga una alta densidad de corporativos empresariales, centros comerciales, instituciones educativas de nivel superior y servicios especializados. Esta concentración laboral, comercial y académica atrae diariamente a miles de vehículos provenientes de Monterrey, San Nicolás, Santa Catarina, Guadalupe y otros municipios metropolitanos, incrementando la densidad del tráfico durante las horas pico.
Las avenidas sampetrinas que registran los mayores flujos de tráfico y puntos de congestión diaria corresponden a Lázaro Cárdenas, José Vasconcelos, Manuel Gómez Morín, Alfonso Reyes y la avenida Ignacio Morones Prieto. Estas arterias canalizan el tránsito de interconexión con el resto de la zona metropolitana, superando con frecuencia la capacidad teórica de diseño de las intersecciones en horas de máxima demanda.
Luisa Péresbarbosa, directora de la organización especialista Movimiento de Activación Ciudadana (Movac), señaló que las cifras del Inegi demuestran la urgencia de replantear las prioridades de inversión en las ciudades. La especialista calificó como frustrante que el problema de la siniestralidad vial persista año tras año sin mostrar disminuciones sostenidas.
Péresbarbosa explicó que mantener un modelo de ciudad diseñado en función del automóvil particular genera consecuencias directas en la cantidad de siniestros registrados. Asimismo, enfatizó que la solución requiere de voluntad política, la asignación de recursos presupuestales específicos hacia programas de movilidad peatonal y transporte público de alta capacidad, además de un trabajo coordinado entre los tres niveles de gobierno para gestionar los corredores viales metropolitano de forma integral.
Comportamiento en el resto del área metropolitana
El reporte del Inegi muestra variaciones en el índice de siniestralidad entre las distintas municipalidades que conforman la zona metropolitana. El municipio de Santiago ocupó el segundo puesto per cápita tras contabilizar 1,345 choques entre su población de 46,784 habitantes, lo que genera una tasa de 28.74 eventos por cada mil residentes. En esta demarcación, las autoridades y analistas atribuyen una parte relevante de la siniestralidad a los percances ocurridos sobre el trazado de la Carretera Nacional.
Por su parte, Monterrey sumó 30,708 colisiones viales a lo largo del año. Si bien esta cantidad constituye la cifra absoluta más elevada del estado, su base poblacional superior a 1.14 millones de habitantes sitúa su indicador en 26.93 percances por cada mil personas. Las avenidas que concentran el mayor número de percances en la capital regia incluyen a Eugenio Garza Sada, Gonzalitos, Revolución, Lázaro Cárdenas, Constitución y Morones Prieto.
En el resto de las municipalidades metropolitanas se registraron tasas inferiores a las de San Pedro, Santiago y Monterrey. San Nicolás de los Garza alcanzó una tasa de 19.35 accidentes por cada mil habitantes, seguido por Santa Catarina con 10.12, García con 5.84, Apodaca con 5.81, Escobedo con 5.75, Guadalupe con 3.80 y Juárez con 2.38 percances por cada millar de pobladores.
Los datos estadísticos indican que la problemática vial en Nuevo León no se limita a la concentración demográfica, sino que se encuentra ligada al volumen de tráfico circulante, los desplazamientos intermunicipales diarios y la infraestructura de movilidad existente, posicionando a San Pedro Garza García como el municipio con mayor densidad de colisiones por habitante en la entidad.

Fuente: Tribuna
