Monterrey, Nuevo León. — Entre enero y junio de 2026, la zona metropolitana de Monterrey registró un total de 713 atropellamientos, según datos del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Seguridad Vial (OCISEVI). Las cifras del organismo señalan que, del total de afectados en estos percances, 394 personas resultaron lesionadas y 20 perdieron la vida, posicionando al peatón como el actor de movilidad más vulnerable en la vía pública.
Aunque los arrollamientos representan entre el 8 y el 12 por ciento del total de los accidentes de tránsito en la urbe —donde las colisiones entre vehículos concentran hasta el 90 por ciento de los percances—, este tipo de siniestro abarca cerca de la mitad de los decesos viales. La estadística implica que casi uno de cada dos fallecidos en hechos de tránsito en la metrópoli es un peatón, con abril como el mes más letal del año al registrar siete fallecimientos.
Especialistas e instituciones de movilidad atribuyen la gravedad de este indicador a la combinación del exceso de velocidad en avenidas de flujo continuo y a severas deficiencias en el diseño urbano. Análisis académicos de la Facultad de Arquitectura de la UANL indican que en la periferia metropolitana solo el 35 por ciento de las banquetas cumple con el ancho mínimo normativo de 1.50 metros, obligando a los transeúntes a invadir el arroyo vehicular.
A su vez, registros del OCISEVI detallan que más del 65 por ciento de los decesos peatonales en arterias principales ocurren a menos de 300 metros de un puente peatonal, lo que mantiene el debate entre especialistas sobre la efectividad de estas estructuras frente a la necesidad de implementar pasos a nivel de calle y esquemas de gestión de velocidad.
Fuente: Tribuna
