San Pedro Garza García, Nuevo León. — El municipio de San Pedro Garza García registra la tasa más alta de accidentes viales por habitante en el estado de Nuevo León, situándose significativamente por encima de otras demarcaciones de la zona metropolitana de Monterrey. De acuerdo con los datos más recientes del reporte de Accidentes de Tránsito Terrestre en Zonas Urbanas y Suburbanas correspondientes a 2025, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la localidad sampetrina contabilizó 6 mil 910 percances durante dicho periodo. Al cotejar esta cifra con su población residente de 132 mil 169 habitantes, el municipio alcanza una densidad de 52.28 accidentes por cada mil personas.
Esta proporción sitúa a San Pedro en el primer lugar de la tabla de siniestralidad per cápita en la entidad, manteniendo una tendencia que se ha conservado de forma constante al menos desde el año 2010. Al comparar estos indicadores con los de los municipios colindantes, se evidencia una brecha marcada: Santiago ocupa la segunda posición en el estado con mil 345 accidentes y una tasa de 28.74 por cada mil habitantes, mientras que la ciudad de Monterrey se ubica en el tercer sitio con 30 mil 708 percances registrados, lo que equivale a una tasa de 26.93 colisiones por cada mil pobladores debido a su mayor volumen poblacional. La tasa observada en San Pedro resulta así un 82 por ciento superior a la de Santiago y un 94 por ciento mayor que la de la capital neoleonesa.
El reporte del INEGI ubica asimismo a Nuevo León como la entidad federativa con la mayor cantidad absoluta de percances viales en todo el país durante 2025, al registrar un total de 71 mil 308 hechos de tránsito, cifra que supera holgadamente a los estados de Chihuahua (26,626) y México (25,032). En el plano metropolitano, la métrica per cápita muestra una distribución diferenciada entre el resto de las demarcaciones: San Nicolás de los Garza registró 19.35 accidentes por cada mil habitantes; Santa Catarina, 10.12; García, 5.84; Apodaca, 5.81; Escobedo, 5.75; Guadalupe, 3.80; y Juárez, 2.38 percances por millar de habitantes.
Diversos análisis sobre la dinámica urbana del sector señalan que la elevada frecuencia de percances viales en San Pedro no se explica únicamente por la conducta o el número de automóviles pertenecientes a sus residentes habituales. Mediciones sobre el flujo vehicular revelan la presencia de una considerable población flotante: se estima que aproximadamente tres de cada cuatro automóviles que transitan diariamente por las arterias sampetrinas provienen de otros municipios de la zona metropolitana. Se calcula que alrededor de 200,000 vehículos adicionales ingresan cada jornada a la localidad, atraídos por su amplia oferta de centros de trabajo, establecimientos comerciales e instituciones educativas.
Arterias de alta capacidad vial como las avenidas Lázaro Cárdenas, José Vasconcelos, Manuel Gómez Morín, Alfonso Reyes y Morones Prieto concentran las mayores cargas de tráfico a lo largo del día. Según lo señalado por Jorge Moreno, economista e investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), convergen tres elementos principales en la problemática: la elevada densidad de vehículos en circulación, la alta tasa de tenencia vehicular por habitante y la elevada proporción de automovilistas que cuentan con seguro de cobertura contra accidentes, lo cual facilita la formalización del reporte ante las autoridades y aseguradoras.
Ante este panorama de saturación vial e incidencia de choques, especialistas en urbanismo y organizaciones de la sociedad civil han recalcado la urgencia de reconfigurar la estrategia de movilidad en la zona metropolitana, señalando la carencia de un sistema de transporte masivo eficiente que conecte directamente a San Pedro con el resto de la metrópoli. Entre las alternativas técnicas que se han puesto sobre la mesa destaca la implementación de un sistema de transporte aéreo mediante teleférico o cablebús.
Propuestas técnicas de factibilidad contemplan la construcción de una línea de cablebús que conecte el centro de Monterrey y colonias como Independencia, La Campana y Altamira con el sector de Valle Oriente en San Pedro. De acuerdo con proyecciones sobre demanda de transporte, un sistema aéreo de esta naturaleza tendría la capacidad de movilizar a miles de usuarios diariamente, permitiendo retirar de la circulación aproximadamente 27,000 vehículos particulares por día. Esta reducción representaría cerca del 14 por ciento de los 200,000 automóviles foráneos que ingresan cotidianamente a la jurisdicción sampetrina, aliviando de forma directa la presión sobre los accesos viales.
Por su parte, Luisa Peresbarbosa, directora de la organización civil Movimiento de Activación Ciudadana (Movac), ha subrayado la trascendencia de diversificar las opciones de desplazamiento mediante el fortalecimiento de la infraestructura para la movilidad activa. Peresbarbosa indicó que resulta indispensable ampliar la red de ciclovías y la infraestructura peatonal, citando los avances de ciudades como la Ciudad de México y Guadalajara en materia de vías exclusivas para ciclistas como ejemplos de políticas públicas enfocadas en desincentivar el uso prioritario del automóvil.
Actualmente, la administración municipal de San Pedro ha implementado medidas paliativas como la operación de nueve circuitos de transporte público municipal gratuito, orientados a conectar zonas residenciales, comerciales y campus universitarios. No obstante, los analistas de movilidad coinciden en que, si bien estos circuitos brindan una opción local a sectores específicos, la magnitud del tráfico foráneo y las cifras de siniestralidad vial exigen intervenciones estructurales de mayor escala, articuladas de manera metropolitana entre los distintos niveles de gobierno.

San Pedro encabeza la siniestralidad vial en Nuevo León: especialistas urgen impulsar el transporte masivo y la movilidad alternativa
Fuente: Tribuna
