Ciudad de México.- En el marco de su visita oficial a México, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, encabezó este miércoles una eucaristía de acción de gracias en el altar mayor de la Basílica de Guadalupe, donde expresó un mensaje de solidaridad y esperanza para las madres buscadoras y los familiares de víctimas de la violencia.
A la ceremonia asistieron diversas autoridades eclesiásticas, entre ellas el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri; el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Héctor Mario Pérez Villarreal; los obispos Eugenio Lira y Martín Barraza Beltrán, además del rector de la Basílica de Guadalupe, Daniel Víctor Villalobos Ortiz. También estuvo presente Clara Luz Flores, titular con licencia de la Unidad de Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación.
¿Qué dijo a las madres buscadoras?
Durante la homilía, Pietro Parolin dedicó un mensaje especial a las miles de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos en México. “Su ejemplo resuena con especial fuerza aquí en México, donde tantas madres siguen buscando con firmeza y fe a sus hijos desaparecidos. Nada puede impedirles hacer todo lo posible por ayudar a sus hijos”, expresó, al tiempo que llamó a acompañarlas con la oración para que su perseverancia sea recompensada.
¿Cuál fue su llamado ante la violencia?
El secretario de Estado del Vaticano lamentó que la humanidad continúe enfrentando graves crisis como la guerra, el hambre y la violencia, pese a siglos de predicación del Evangelio. Afirmó que estos desafíos representan una prueba para la sociedad y para las comunidades de fe en todo el mundo.
No obstante, sostuvo que los creyentes no deben perder la esperanza frente a la adversidad. “Aunque seamos pequeños y débiles, por la gracia de Dios podemos obrar maravillas. Un testimonio de la verdad del Evangelio puede transformar corazones y, por lo tanto, transformar el mundo”, afirmó durante la celebración religiosa.
Al concluir la eucaristía, el cardenal reconoció el compromiso de quienes mantienen viva la esperanza en medio del sufrimiento, ya sea en zonas de conflicto, hospitales de campaña o regiones afectadas por crisis humanitarias. Asimismo, llamó a todas las comunidades de fe a ser testimonio de paz, resiliencia y solidaridad ante los desafíos del mundo actual.
Fuente: Tribuna
