Madrid, España.- La tensión entre España e Italia aumentó después de que el Gobierno de Giorgia Meloni rechazara retirar los controles fronterizos impuestos a ciudadanos procedentes de territorio español tras la crisis migratoria registrada en Ceuta. Roma aseguró que mantendrá la medida al menos hasta el 15 de agosto, al considerar que persisten riesgos relacionados con la seguridad nacional y posibles nuevos flujos migratorios. El gobierno español respondió que podría aplicar medidas “proporcionales” si Italia no modifica su postura antes del domingo 9 de agosto.
Italia mantiene controles por seguridad
El Ejecutivo italiano señaló que no reconsiderará la suspensión parcial del Acuerdo de Schengen para nacionales de terceros países que ingresen desde España hasta tener garantías sobre la eliminación de riesgos de seguridad y terrorismo. Roma argumentó que la decisión responde a una posible nueva llegada de migrantes a Ceuta anunciada por autoridades españolas. Sin embargo, el gobierno de España rechazó esta justificación y aseguró que la situación en la ciudad autónoma ya se encuentra controlada.
Madrid cuestiona decisión italiana
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmó que “no hay ningún motivo” para mantener los controles en las fronteras aéreas y marítimas con España. El funcionario sostuvo que la mayoría de los migrantes que ingresaron irregularmente a Ceuta ya fueron devueltos y que la medida italiana no se ajusta al Código de Fronteras Schengen. Además, España considera que los argumentos utilizados por Roma carecen de fundamento legal y podrían afectar la relación entre ambos países europeos.
Meloni busca evitar ruptura diplomática
A pesar del conflicto, el Gobierno italiano aseguró que la decisión no pretende perjudicar la relación con España y destacó que mantiene disposición para continuar el diálogo. Roma indicó que las autoridades fronterizas garantizarán la accesibilidad para ciudadanos españoles y europeos, quienes no están sujetos directamente a las restricciones implementadas. La disputa ocurre en un contexto de presión migratoria en Europa y de debate sobre el control de fronteras dentro del espacio Schengen.
España advierte de posibles medidas
El gobierno español reiteró que espera una rectificación por parte de Italia y confió en que prevalezcan “el europeísmo, el sentido común y la buena fe” entre ambos países. Madrid señaló que los controles aplicados por Roma generan una situación innecesaria y pidió respetar los mecanismos comunitarios establecidos. Mientras continúan las negociaciones diplomáticas, los dos gobiernos mantienen posiciones encontradas sobre la respuesta adecuada ante la crisis migratoria.
Fuente: Tribuna
