Viena, Austria.- El Ministerio del Interior de Austria comunicó este 10 de agosto sobre el desmantelamiento de una red que, desde el año 2022, logró suministrar maquinaria de precisión a Rusia. De acuerdo con el reporte del organismo de seguridad austríaco, la empresa con sede en Viena comenzó a operar semanas después de la invasión rusa a Ucrania, y desde entonces falsificó deliberadamente los documentos sobre el destino final de sus exportaciones para enviar herramientas de metalurgia y máquinas de control, en clara violación de las sanciones impuestas por la Unión Europea (UE) a Moscú.

Los envíos ascendieron a más de 3 millones de dólares

En el informe del Ministerio del Interior de Austria se detalla que los componentes mencionados son ampliamente utilizados para fabricar componentes como motores de misiles, fuselaje para aviones y sistemas de defensa aérea. Según la entidad, el envío de bienes industriales ascendió a un monto de más de 3 millones de dólares, y los destinatarios fueron fabricantes rusos de armas afiliados a la compañía Rostec.

Las autoridades de Viena desvelaron que el jefe de la red, un ciudadano bielorruso de 28 años, fue arrestado en mayo del 2025. Sin embargo, las investigaciones derivadas de la detención terminaron a inicios del mes de agosto del 2026 con el desmantelamiento de la red.

La red utilizaba sociedades secretas en varios países

En este sentido, trascendió que los integrantes del grupo lograron esconder su funcionamiento a través de una red de sociedades secretas ubicadas en países como Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur, Polonia y Lituania.

Como parte de la información brindada por la policía vienesa, se conoció que en el momento del arresto, le ocuparon al ciudadano bielorruso equipos especializados por un valor de 162 mil dólares.

Las investigaciones continúan

El Ministerio del Interior de Austria apuntó que actualmente el individuo continúa detenido, y las pesquisas prosiguen en pos de esclarecer el impacto total de la red, con sus cadenas de suministro, y las empresas de cobertura que apoyaban el trabajo.

Cabe recordar que en el mes de junio una investigación periodística desveló la existencia de una red que operaba en Japón bajo la dirección de la Sección 20 del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia. El grupo enviaba componentes tecnológicos necesarios para misiles, drones y aviones. Ambas noticias reflejan la importancia histórica que Rusia siempre le ha dado a sus órganos de inteligencia en conflictos militares.

Fuente: Tribuna