Lima, Perú.- La Dirección Desconcertada de Cultura de Cusco (DDC Cusco) informó este 11 de agosto que arqueólogos peruanos descubrieron una vasta red de caminos ocultos durante labores de reconocimiento en el entorno de la mítica muralla de Mandor, en las proximidades de Machu Picchu. De acuerdo con la institución cultural del país andino, el hallazgo reveló una infraestructura vial de unos 2.5 kilómetros que permaneció desconocida para la comunidad científica hasta el presente. En su trabajo, los investigadores documentaron la extensión y las características del camino.
El DDC Cusco precisó que, las labores de reconocimiento permitieron mapear los caminos que conectaban diferentes sectores del complejo inca. Los investigadores utilizaron técnicas de prospección arqueológica para identificar la ubicación exacta de estas rutas. La muralla de Mandor, estructura de importancia estratégica, constituye un punto de referencia central para entender la red de comunicación que integraba a Machu Picchu durante su etapa de esplendor en la época precolombina.
¿Cuál es la importancia de esta red de caminos?
Los caminos descubiertos proporcionan información valiosa sobre la organización y el funcionamiento de Machu Picchu durante el imperio inca. La infraestructura vial indica la escala de las operaciones constructivas y logísticas que los habitantes de la ciudad ejecutaron en la región montañosa. Los arqueólogos consideran que estos caminos facilitaban el transporte de materiales, personas y productos entre distintas áreas del sitio.
Los investigadores han documentado que la red de caminos se extiende más allá de las zonas tradicionalmente reconocidas en la ciudadela. La vastedad del sistema sugiere una planificación urbana sofisticada llevada a cabo por los constructores incas. Los caminos presentan características técnicas consistentes con otros proyectos viales de la época identificados en la región del Cusco.
¿Qué técnicas se utilizaron para localizar estos caminos?
El equipo de arqueólogos empleó métodos de prospección terrestre combinados con análisis topográfico del terreno. Los investigadores caminaron sistemáticamente diferentes zonas para identificar vestigios de estas rutas históricas. La vegetación densa de la región andina había ocultado estos caminos durante siglos, dificultando su detección previa.
La documentación fotográfica y el mapeo a través del GPS permitieron registrar con precisión la ubicación y extensión de cada segmento identificado. Los arqueólogos recopilaron muestras de materiales para análisis posterior en laboratorio. Esta metodología combinada facilita el entendimiento completo de cómo se integraba la red de transporte al diseño general de Machu Picchu.
El hallazgo representa un aporte significativo a la comprensión de la ingeniería inca en ambientes de montaña. Los expertos continuarán con trabajos de prospección adicional en sectores adyacentes a la muralla de Mandor. En tanto, las futuras excavaciones permitirán obtener información más detallada sobre las fechas de construcción y el período de utilización de estas rutas históricas.
Fuente: Tribuna
