Monterrey, Nuevo León. — La Secretaría de Educación de Nuevo León inició un proceso de análisis técnico para determinar las directrices que regularán el uso de pantallas, teléfonos celulares y tabletas electrónicas dentro de los salones de clases en el sistema de educación básica. La medida surge en respuesta a las crecientes inquietudes de docentes y especialistas sobre las consecuencias del uso intensivo de dispositivos digitales y el acceso a redes sociales en menores de edad, factores asociados a problemas de dispersión, alteraciones en los patrones de sueño, afectaciones en la salud emocional e incidentes de ciberacoso dentro de la comunidad escolar.

Como parte de esta revisión, la autoridad educativa estatal confirmó su participación en un foro de alcance nacional que se celebrará el próximo 20 de agosto en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). En dicha mesa de trabajo intervendrán representantes de las regiones del norte del estado, así como académicos y especialistas en pedagogía y salud infantil, con el objetivo de estudiar con rigor científico y evidencia médica a qué edades y bajo qué condiciones es aconsejable o contraproducente permitir el acceso a herramientas digitales en el ámbito lectivo.

En el marco jurídico local, la nueva Ley de Educación del Estado de Nuevo León ya contempla restricciones explícitas sobre el ingreso y uso de estos artefactos en las aulas, estableciendo de manera preliminar que su utilización quedará condicionada exclusivamente a la autorización previa y supervisión del personal docente. Tras la publicación de dicha normativa, la dependencia estatal dispone de un margen de poco más de 155 días hábiles para realizar las adecuaciones administrativas pertinentes, elaborar las guías de conducta y formalizar los protocolos institucionales que deberán aplicarse de forma homogénea en los planteles.

En entrevista para medios locales, el funcionario estatal Juan Paura García detalló que el análisis se desarrolla de manera coordinada con autoridades educativas de diversas regiones del país para que las decisiones adoptadas respondan a la realidad pedagógica actual. Explicó que el propósito central del encuentro en la UANL radica en dilucidar si el uso de tecnología móvil funciona efectivamente como un catalizador del aprendizaje o si, por el contrario, constituye una fuente constante de distracción que merma la concentración y el rendimiento académico de los alumnos durante las jornadas escolares.

Se prevé que, una vez concluida la jornada de debates en el foro nacional, el sistema educativo mexicano emita un conjunto de lineamientos generales que servirán de plataforma para que cada entidad federativa adapte sus propios reglamentos internos. Juan Paura García enfatizó que el cumplimiento de esta ruta institucional resulta indispensable para dotar a las medidas de validez legal y carácter obligatorio, brindando así certeza a directivos, maestros y padres de familia sobre los límites permitidos para el uso de la tecnología en favor del bienestar integral de la infancia

Fuente: Tribuna