Monterrey, Nuevo León. — La disputa interna del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) para definir a la persona titular de la Coordinación de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Nuevo León —antesala formal de la candidatura a la gubernatura rumbo a 2027— ha entrado en una fase determinante. Dentro del grupo de aspirantes que encabezan las preferencias, Clara Luz Flores Carrales se mantiene activamente posicionada en el bloque puntero tras haber formalizado su registro y concluido una intensa agenda de recorridos territoriales por los diversos municipios de la entidad.
El proceso de selección, supervisado directamente por la dirigencia nacional del partido bajo la conducción de Ariadna Montiel, se rige por estrictos lineamientos de disciplina partidaria. De acuerdo con el calendario interno proyectado por el partido, la definición del perfil que abanderará al movimiento en los comicios ejecutivos estatales se concretará mediante un esquema de encuestas durante el mes de septiembre de 2026.
Estrategia de posicionamiento y compromiso de unidad
En el marco de las actividades recientes correspondientes al presente mes de agosto de 2026, Flores Carrales ha desplegado una estrategia de comunicación institucional y despliegue territorial denominada La Verdad es Clara. A través de esta plataforma y en intervenciones públicas recientes, la aspirante ha defendido su trayectoria política argumentando que regresa a la contienda estatal con mayor preparación, solidez técnica y experiencia administrativa, al tiempo que busca precisar los señalamientos y la campaña de desgaste mediático que enfrentó durante el proceso electoral de 2021.
En estricta concordancia con los acuerdos fijados en las reuniones de trabajo con la dirigencia nacional de Morena, la agenda de la exfuncionaria federal se ha enfocado en descartar de manera abierta la presencia de fricciones o pugnas internas con los demás integrantes de la contienda. Flores Carrales se ha alineado al pacto de no agresión promovido por el partido, el cual prohíbe el golpeteo político bajo la mesa y exige de iure a los aspirantes mantener una contienda basada en propuestas y civismo organizativo, pero que, de facto, no está siendo respetado por algunos de los contendientes que realizan el típico desgaste interno, la grilla, pues es algo de lo que Flores Carrales ha sabido mantenerse alejada, tomando en cuenta lo que le costó en el proceso de 2021, donde simplemente no pudo manejar una crisis de imagen.
Asimismo, la exalcaldesa ha dado continuidad al procesamiento de datos e inquietudes recabados durante sus giras de trabajo municipal. Su discurso se ha centrado en señalar que las problemáticas estructurales de la zona metropolitana y las regiones rurales de Nuevo León —especialmente en los rubros de abastecimiento de agua, infraestructura de movilidad y seguridad pública— se han agudizado en los últimos años, por lo que sostiene la necesidad de consolidar un proyecto de gobierno estructurado de corte social y atención integral.
El método de selección y el escenario competitivo
El mecanismo diseñado por el Comité Ejecutivo Nacional de Morena contempla dos etapas metodológicas para dirimir la candidatura en las próximas semanas:
- Fase 1 (Encuesta física presencial): Levantamiento casa por casa que servirá como filtro inicial para depurar la lista total de registros recibidos y conformar el grupo de seis perfiles finalistas que accederán a la etapa conclusiva.
- Fase 2 (Encuesta telefónica definitiva): Medición cualitativa y cuantitativa final que determinará de manera vinculante la designación de la persona coordinadora estatal.
En esta contienda interna, Flores Carrales mide fuerzas contra figuras de peso dentro del esquema partidista y gubernamental en la entidad, entre quienes destacan la exdiputada Tatiana Clouthier, el senador Waldo Fernández, el alcalde de Escobedo Andrés Mijes, la senadora Judith Díaz y el exalcalde Felipe de Jesús Cantú.

Clara Luz Flores ¿el caballo negro de Morena para Nuevo León en 2027?
Fortalezas y desafíos de cara a la encuesta final
El perfil de Clara Luz Flores destaca por fortalezas operativas y de recordación ciudadana. En primer lugar, se posiciona como una de las figuras públicas de mayor nivel de conocimiento de nombre a escala estatal, factor derivado de sus tres periodos al frente del municipio de Escobedo y de su candidatura a la gubernatura en 2021. En segundo término, cuenta con una estructura territorial vigente que se fortaleció en el proceso electoral de 2024, en el cual obtuvo el triunfo como la candidata a diputada federal más votada de la entidad.
No obstante, el panorama hacia septiembre presenta retos considerables. Mediciones demoscópicas de casas encuestadoras divulgadas en agosto de 2026 (como la firma Emotegia) reflejan un escenario sumamente competitivo entre el electorado identificado con Morena. En dichos estudios de opinión, el senador Waldo Fernández encabeza el bloque con un 23.5 por ciento de la intención de voto interno, seguido por Tatiana Clouthier con un 18.3 por ciento, mientras que Clara Luz Flores se ubica en un competitivo tercer lugar con un 15.9 por ciento.
Por otra parte, el principal desafío para la aspirante radica en gestionar el impacto de sus saldos negativos derivados del proceso electoral de 2021. Al encontrarse restringidos los debates de contraste y las campañas cruzadas entre aspirantes dentro del reglamento de Morena, Flores Carrales depende prioritariamente de su capacidad para transmitir a la ciudadanía encuestada una imagen de madurez política y solvencia técnica.
Analistas políticos señalan que Flores Carrales cuenta con el capital político y la estructura de apoyo necesarios para superar la primera aduana de la encuesta presencial y colocarse en la boleta final de seis aspirantes. Su posibilidad de obtener la Coordinación Estatal dependerá del grado de efectividad con el que logre traducir su elevado índice de conocimiento público en una percepción favorable y un saldo positivo durante el levantamiento definitivo que la dirigencia de Morena ejecutará en septiembre de 2026.
Fuente: Tribuna
