Washington, Estados Unidos.- Una corte de apelaciones de Estados Unidos autorizó este jueves 13 de agosto que continúe la cancelación del programa de parole humanitario, un mecanismo que otorgaba permisos temporales de permanencia y trabajo a cientos de miles de migrantes. La decisión abre la puerta para que las autoridades migratorias inicien procedimientos contra beneficiarios del programa, aunque cada caso deberá seguir el proceso correspondiente ante los tribunales de inmigración.
Miles de migrantes podrían perder su protección
La medida impacta a cerca de 750 mil personas, entre ellas ciudadanos de Haití, Venezuela, Nicaragua y Cuba, además de migrantes de otras nacionalidades que obtuvieron permisos bajo este esquema. Diversas comunidades mexicanas también podrían verse afectadas, particularmente quienes ingresaron al país mediante programas humanitarios y ahora enfrentan la revisión de su situación migratoria.

Cambian las reglas en tribunales migratorios
Con la resolución, los juzgados de inmigración comenzaron a implementar procedimientos más ágiles para atender el elevado rezago de expedientes. Organizaciones defensoras de migrantes han expresado preocupación por las audiencias colectivas y por las limitaciones para presentar nuevas pruebas durante algunos procesos, al considerar que esto podría afectar el derecho de defensa de los solicitantes de protección.
La política migratoria entra en una nueva etapa
El programa de parole humanitario funcionó como una vía legal para la entrada y permanencia temporal de migrantes durante los últimos años. Tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, su administración impulsó la eliminación del beneficio mediante acciones ejecutivas, argumentando la necesidad de reforzar el control migratorio y reducir el uso de programas excepcionales de admisión.
La resolución judicial no significa que todas las personas protegidas sean deportadas de manera automática, pero sí permite al gobierno avanzar con la cancelación del programa y con procedimientos migratorios que podrían derivar en órdenes de expulsión conforme a la legislación estadounidense.
Fuente: Tribuna
