Ciudad de México.- Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, confirmó que el país busca frenar nuevos aranceles de Estados Unidos mientras avanzan las negociaciones para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La solicitud se produce en el marco de las conversaciones entre ambas naciones sobre la modernización del acuerdo comercial que entró en vigor hace casi seis años.

Las negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos se intensifican en medio de presiones arancelarias desde Washington. Ebrard ha buscado gestionar estos conflictos mediante contactos directos con funcionarios estadounidenses. La estrategia mexicana apunta a obtener un trato preferencial que proteja los intereses económicos del país durante la revisión del tratado.

México enfrenta el riesgo de nuevos gravámenes estadounidenses que podrían afectar sectores estratégicos de la economía nacional. El T-MEC, vigente desde el 1 de julio de 2020, ha sido el marco jurídico que rige el comercio trilateral durante estos años. La revisión del tratado toma relevancia ante cambios en la política comercial de la administración estadounidense.

¿Cuáles son los objetivos de México en la negociación arancelaria?

México plantea obtener condiciones comerciales más favorables que eviten la imposición de nuevos aranceles sobre productos mexicanos. La posición del gobierno federal enfatiza que un acuerdo mutuamente beneficioso fortalecería la relación comercial entre los tres países. Ebrard ha subrayado la importancia de mantener la estabilidad económica durante el proceso de revisión.

Los sectores manufacturero, agrícola y de servicios representan pilares fundamentales del comercio México-Estados Unidos. Una escalada arancelaria podría impactar negativamente en empresas mexicanas que dependen de cadenas de suministro transfronterizas. Los negociadores mexicanos buscan evitar una guerra comercial que desestabilice ambas economías.

¿Cuándo comenzaría la revisión formal del T-MEC?

La revisión del T-MEC estaba prevista para iniciar en julio de 2026, conforme a los términos establecidos en el propio tratado. Este proceso requiere que los tres países acuerden los temas a debatir y establezcan cronogramas para las negociaciones. México se prepara para defender sus intereses económicos durante las sesiones de trabajo que habrán de celebrarse.

Las delegaciones mexicanas han iniciado consultas previas con sectores privados y grupos de interés para identificar las prioridades nacionales. La Secretaría de Economía participa activamente en la coordinación de la estrategia negociadora mexicana. Los términos del acuerdo actual contemplan la posibilidad de ampliaciones o ajustes según lo acuerden las partes.

Ebrard indicó que México mantendrá un diálogo constante con Washington para buscar soluciones que beneficien a ambos países. La cancillería mexicana ha reiterado que los acuerdos comerciales deben reflejar la realidad de las cadenas de valor compartidas. El Gobierno Federal espera que la revisión del T-MEC genere oportunidades para fortalecer la competitividad de México en el mercado global.

Fuente: Tribuna