San Nicolás de los Garza, Nuevo León. — La ventana de transferencias del futbol internacional vuelve a colocar al futbol mexicano en el radar de la liga de Arabia Saudita. En esta ocasión, el mediocampista argentino Juan Brunetta se ha convertido en el centro de atención tras trascender una oferta económica de gran envergadura proveniente del balompié de Oriente Medio, la cual supera los 10 millones de dólares y pone en predicamento la continuidad del jugador en el club Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

De acuerdo con información recabada, la propuesta formal asciende a una cifra cercana a los 12 millones de dólares por los servicios del volante ofensivo. El club interesado es el Al-Diriyah, una institución que recientemente logró el ascenso a la Primera División de Arabia Saudita y que busca consolidar su proyecto deportivo e institucional incorporando futbolistas con recorrido probado y capacidad de impacto inmediato en el ataque.

La propuesta llega en un contexto particular y complejo para la directiva de Tigres. La institución regiomontana atraviesa por un periodo de ajustes y redefinición en su estructura deportiva tras la salida de Guido Pizarro del banquillo técnico. La partida del estratega dejó interrogantes sobre el rumbo futbolístico del primer equipo, por lo que la eventual salida de una de sus piezas clave en zona de creación representaría un elemento adicional de presión para el cuerpo técnico entrante y la dirigencia encabezada por Mauricio Culebro.

Desde el punto de vista estrictamente deportivo, el peso de Juan Brunetta dentro del esquema táctico de los felinos resulta incuestionable. A lo largo del año 2026, el futbolista sudamericano ha registrado una productividad destacada en el terreno de juego, acumulando un total de 14 anotaciones y 10 pases para gol. Estas cifras lo sitúan como uno de los elementos más influyentes en el volumen ofensivo del equipo, tanto en el torneo de liga local como en compromisos internacionales como la Leagues Cup.

La polivalencia de Brunetta, capaz de desempeñarse como mediapunta, volante por las bandas o interior con llegada, ha sido un recurso recurrente para destrabar partidos cerrados. Su capacidad para asociarse en el último tercio del campo, el cobro de la pelota parada y su efectividad frente al marco rival explican el interés generado en mercados extranjeros con alta capacidad de inversión, como el saudí, que ha mantenido un flujo constante de capital para atraer talento de ligas americanas y europeas.

Ante este panorama, la dirigencia de Tigres se encuentra ante una disyuntiva estratégica. Por un lado, la oferta económica representa una cifra de alto valor en el mercado actual por un futbolista de 29 años, lo que permitiría a la institución ingresar un flujo sustancial de capital para reinvertir en la reestructuración de la plantilla o equilibrar las finanzas del club. Por el otro, prescindir de un jugador con su cuota goleadora y capacidad asistidora en plena competencia implica un riesgo futbolístico considerable, especialmente ante la dificultad de encontrar un reemplazo de garantías en el tramo final del periodo de pases.

El caso de Brunetta no es un hecho aislado dentro del ecosistema del futbol mexicano, que en los últimos años ha visto cómo los clubes de la Pro League saudí y divisiones afines monitorean de forma permanente a los elementos más valiosos de la Liga MX. La capacidad financiera de las entidades del Medio Oriente plantea escenarios de negociación donde las pretensiones salariales para los futbolistas suelen rebasar con amplitud los techos presupuestales vigentes en el balompié latinoamericano.

En los próximos días, la junta directiva de Tigres deberá emitir una respuesta formal al Al-Diriyah para determinar si acepta la transferencia o si prioriza el proyecto deportivo manteniendo al argentino en sus filas. Mientras se resuelven las conversaciones entre las partes involucradas, el jugador continúa integrado a la disciplina del plantel felino, a la espera de un desenlace que marcará la pauta del mercado estival para el conjunto universitario.

Fuente: Tribuna