Ciudad de México.- El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson informó este 16 de agosto que, México y EU firmaron una declaración de intención no vinculante que le permitirá al Ejército Mexicano acceder al mercado digital estadounidense para adquirir drones y tecnología antidrones. El diplomático norteño explicó a través de un comunicado en X que el acuerdo de defensa fue suscrito por el general de División del Estado Mayor, Héctor Ávila Alcocer y el secretario del Ejército de EU, Daniel Patrick Driscoll. En su mensaje, Johnson vinculó el entendimiento con la necesidad de responder al uso de aeronaves no tripuladas por los grupos criminales.
¿Qué informó el Ejército Mexicano sobre el acuerdo?
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) precisó en un comunicado que la declaración no vinculante es un instrumento que le permitirá al Ejército Mexicano acceder al mercado de drones estadounidenses, y también a tecnología antidrones que posibilita detectar, rastrear, identificar y neutralizar drones no autorizados. La institución castrense señaló que el convenio fortalecerá las capacidades estratégicas y operativas de la institución para el cumplimiento de misiones generales.
Los drones pueden ser empleados para vigilancia, transporte de carga o, en casos delictivos, para distribuir drogas o explosivos. El acuerdo bilateral busca fortalecer las capacidades operacionales de México para detectar, neutralizar y contrarrestar el uso de esta tecnología por organizaciones criminales.
El crimen organizado en México ha incrementado el uso de drones en operaciones de tráfico de drogas y enfrentamientos armados durante los últimos años. Estas aeronaves representan un desafío para las autoridades de seguridad, quienes requieren herramientas tecnológicas para identificarlas y desactivarlas en el espacio aéreo mexicano. La adquisición de tecnología antidrones para el Ejército Mexicano forma parte de una estrategia conjunta para fortalecer la seguridad bilateral.
¿Cuál es el alcance del acuerdo bilateral?
El entendimiento entre México y Estados Unidos contempla la provisión de equipos y sistemas de defensa aérea especializados en la detección y neutralización de drones. Ambos gobiernos buscan mejorar las capacidades de interdicción de la tecnología delictiva que utilizan las organizaciones criminales. El acuerdo incluye asistencia técnica y capacitación para los operadores mexicanos de estos sistemas.
La cooperación en materia de defensa entre ambas naciones forma parte de iniciativas más amplias de seguridad bilateral. Estados Unidos ha proporcionado históricamente asistencia tecnológica y equipo especializado a México en el combate al crimen organizado. Este acuerdo reafirma el compromiso de ambos gobiernos en la lucha contra las actividades delictivas transfronterizas.
¿Qué implicaciones tiene el uso de drones por grupos criminales?
El uso de aeronaves no tripuladas por bandas criminales ha generado preocupación en ambos lados de la frontera México-Estados Unidos. Los drones empleados ilícitamente pueden transportar sustancias prohibidas, explosivos o servir como plataformas de vigilancia para operaciones delictivas. La velocidad con que se propagó esta tecnología entre grupos ilegales obligó a las autoridades a actualizar sus estrategias de seguridad.
Las fuerzas de seguridad mexicanas enfrentan el reto de identificar y derribar drones en tiempo real sin afectar operaciones aéreas legales. La tecnología antidrones adquirida mediante este acuerdo permitirá mejores protocolos de detección y respuesta. El embajador de Estados Unidos en México destacó que el fortalecimiento de estas capacidades contribuye a la seguridad de ambas naciones.
El embajador Ronald Johnson alegó que por el momento no se ha informado sobre el número de equipos, ni el modelo de drones que podría adquirir el Ejército Mexicano. El funcionario acotó que, todavía no se ha diseñado un calendario de implementación de la tecnología y no está estipulado el valor de compra inicial.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses continuarán coordinando los detalles técnicos y operacionales de la transferencia de tecnología. El seguimiento del acuerdo quedará bajo supervisión de las dependencias de defensa de ambos gobiernos.
Fuente: Tribuna
