Washington, Estados Unidos.- El presidente estadounidense Donald Trump amenazó este 17 de agosto con bombardear a Omán sin piedad si el gobierno de Mascate interfiere en las conversaciones entre Estados Unidos (EU) e Irán. El mandatario norteño lanzó su advertencia en una entrevista con la cadena Fox News, donde reflejó una postura hostil hacia cualquier mediación regional que pudiera obstaculizar las negociaciones bilaterales de Washington con Teherán.
Donald Trump formuló la amenaza en el contexto de tensiones diplomáticas que marcan la agenda geopolítica en Medio Oriente, donde Omán ha actuado históricamente como mediador entre potencias rivales. El gobierno de Mascate mantiene relaciones comerciales y diplomáticas tanto con Washington como con Irán, lo que lo posiciona como posible intermediario en conflictos regionales.
El inquilino de la Casa Blanca realizó su declaración para reforzar la línea dura que ha mantenido hacia Irán desde su gestión presidencial anterior, cuando retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear alcanzado por Barack Obama en 2015. Las amenazas contra terceros países que medien en negociaciones evidencian una estrategia que busca negociaciones directas sin intermediarios externos.
¿Cuál es el rol de Omán en la región?
Omán ha desempeñado durante décadas el papel de puente diplomático en Medio Oriente, facilitando conversaciones entre potencias rivales como Arabia Saudita e Irán. Su geografía estratégica en el Golfo Pérsico y su historia de neutralidad relativa le han permitido mantener canales abiertos con diversos países sin ignorar las exigencias de ninguna.
Omán fue crucial en las negociaciones previas al acuerdo nuclear iraní de 2015, conocido como Plan Integral de Acción Conjunta. En aquel entonces, las autoridades estadounidenses e iraníes utilizaron a Omán como sitio seguro para conversaciones informales que allanaron el camino para negociaciones formales posteriores en Suiza.
¿Qué postura mantiene Trump hacia Irán?
Durante su presidencia de 2017 a 2021, Trump adoptó una estrategia de presión máxima contra Irán, culminando con el retiro unilateral del acuerdo nuclear. Su administración implementó sanciones económicas severas contra Teherán y realizó operaciones militares limitadas, como el asesinato del general Qasem Soleimani en enero de 2020. En su segundo mandato, el político republicano se unió a Israel para atacar a la nación persa el 28 de febrero del 2026, y tras cinco meses de conflicto, las tensiones regionales se han incrementado.
Las amenazas contra Omán sugieren que Trump mantiene una posición intransigente respecto a cualquier mediación externa en negociaciones futuras con Irán. Su enfoque histórico ha priorizado la confrontación y las sanciones sobre el diálogo multilateral facilitado por terceros.
Fuente: Tribuna
