Monterrey, Nuevo León. — La cuarta jornada del Torneo Apertura 2026 de la Liga MX dejó un balance completamente opuesto para los dos representantes del fútbol regiomontano. Por un lado, el Club de Futbol Monterrey ratificó su momento ascendente al protagonizar una exhibición de alta contundencia ofensiva frente a su afición; por el otro, los Tigres de la UANL sufrieron un nuevo revés en calidad de visitante que acentúa las dificultades de su actual proceso deportivo.

En la cancha del Estadio BBVA, los Rayados de Monterrey se impusieron con un categórico marcador de 6-1 sobre FC Juárez. El conjunto dirigido por Matías Almeyda mostró fluidez en la circulación de balón y una notable efectividad en el último tercio del campo. Una de las notas más destacadas del encuentro fue la diversificación de su ataque, registrando anotaciones a través de seis futbolistas distintos, lo cual reflejó la participación colectiva en la generación y definición de jugadas de peligro.

El trámite del compromiso se inclinó rápidamente a favor de la escuadra local, que aprovechó los desajustes defensivos y la falta de solidez en las líneas del cuadro fronterizo. Desde la victoria obtenida frente al Inter Miami en el certamen binacional, el Monterrey ha mostrado una evolución constante en su estructura táctica, trasladando esa inercia positiva a la competencia doméstica.

Con este resultado, el balance de Monterrey en el arranque del Apertura 2026 se sitúa en tres victorias y un descalabro, alcanzando una cosecha de nueve unidades que lo catapulta provisionalmente al liderato general de la tabla de posiciones. Por su parte, FC Juárez se mantiene en la parte baja de la clasificación, acumulando dudas en su funcionamiento colectivo y evidenciando dificultades para competir en plazas de alta exigencia.

Jornada de contrastes para los clubes regios: Rayados se muestra cada vez más sólido en el inicio y Tigres no le gana a nadie

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Tigres no le gana a nadie

En contraste directo con el panorama albiazul, los Tigres de la UANL vivieron una noche compleja en su visita a la Perla Tapatía, donde cayeron por 2-1 ante los rojinegros del Atlas en el Estadio Jalisco. El encuentro se caracterizó por un desarrollo disputado en el medio campo, pero condicionado por acciones puntuales en las áreas.

El conjunto felino logró emparejar el marcador tras verse en desventaja inicial y llegó a tener el control territorial de las acciones, particularmente en la última media hora de juego, cuando contó con un hombre más sobre el terreno tras una expulsión en el bando local. No obstante, las desatenciones en la zona baja y la falta de contundencia en los metros finales impidieron que los dirigidos por el cuerpo técnico de la UANL pudieran consolidar la remontada.

El desenlace del cotejo estuvo marcado por momentos determinantes en ambas porterías. Una desatención del guardameta Nahuel Guzmán derivó en la anotación que devolvió la ventaja a la escuadra tapatía, mientras que el arquero colombiano Camilo Vargas se erigió como la figura de la noche al contener un tiro penal en los minutos finales, sellando definitivamente el triunfo para la causa rojinegra.

El resultado agrava el momento competitivo de Tigres en el torneo de liga. A pesar de haber mostrado destellos de solvencia en compromisos previos de la Leagues Cup con definiciones favorables desde el punto penal, los empates recientes y este traspié en Guadalajara confirman que la escuadra universitaria atraviesa por una fase de transición, donde los ajustes tácticos y el recambio generacional aún no se traducen en regularidad dentro del certamen nacional.

La cuarta fecha de la campaña establece así dos realidades diferenciadas en la Sultana del Norte: un Monterrey que capitaliza su contundencia para instalarse en la parte más alta de la clasificación y unos Tigres obligados a corregir fallas operativas para reencontrarse con el triunfo en las próximas jornadas.

Fuente: Tribuna