Santiago, Nuevo León. — Tras varias semanas de intensas maniobras operativas y de saneamiento ambiental, la Secretaría de Servicios Públicos del municipio de Santiago concluyó de manera oficial los trabajos de remoción y extracción de lirio acuático en el cauce del arroyo La Chueca. Este cuerpo de agua, reconocido como uno de los principales afluentes que abastecen de forma directa al embalse de la presa Rodrigo Gómez —popularmente conocida como presa La Boca—, presentaba una severa concentración de esta maleza acuática que ponía en riesgo el equilibrio hidrológico del sector.

De acuerdo con el balance operativo emitido por las autoridades locales, las cuadrillas de trabajadores lograron recolectar, retirar y disponer de forma adecuada aproximadamente 300 toneladas de esta especie exótica invasora. La acumulación desmedida de la planta sobre la superficie del afluente amenazaba con extenderse hacia el vaso principal del embalse, repitiendo escenarios críticos reportados en meses previos.

Coordinación interinstitucional y participación ciudadana

El operativo de contención y limpieza representó un esfuerzo de coordinación transversal entre los tres niveles de gobierno y sectores de la sociedad civil organizada. En las faenas de recolección mecánica y manual participaron cuadrillas de la Secretaría de Servicios Públicos de Santiago, en conjunto con personal técnico y operativo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y dependencias correspondientes del Gobierno del Estado de Nuevo León.

A estas acciones institucionales se sumaron activamente asociaciones de vecinos de las zonas aledañas a la presa La Boca, así como integrantes de la Asociación Civil de Remo del estado, cuyos miembros colaboraron tanto en la logística de acceso a zonas de difícil alcance como en el monitoreo permanente del avance de las labores en el espejo de agua.

Causas ecológicas y origen de la problemática

Especialistas en temas hídricos y biológicos han señalado de manera reiterada que la proliferación acelerada del lirio acuático (Eichhornia crassipes) no ocurre de manera fortuita, sino que está estrechamente ligada a la presencia de descargas residuales e irregulares de drenaje sanitario en la cuenca del arroyo La Chueca.

Estas aguas no tratadas aportan altas concentraciones de nutrientes, principalmente nitrógeno y fósforo, generando un fenómeno de eutrofización que fertiliza el medio acuático y acelera exponencialmente el ciclo reproductivo de la planta.

Las advertencias sobre este deterioro ecológico comenzaron a señalarse desde abril pasado, cuando se documentó la presencia crítica de lirio acuático en diversos sectores del embalse. La proliferación descontrolada de esta maleza representa una amenaza seria para el ecosistema acuático: al cubrir la superficie, impide el paso de la luz solar, reduce drásticamente los niveles de oxígeno disuelto en el agua y altera el hábitat natural de diversas especies de peces, aves y flora endémica, además de incrementar los índices de evapotranspiración del recurso hídrico almacenado.

Vigilancia continua y preservación del entorno

A través de un comunicado oficial, la administración municipal de Santiago informó que, tras la finalización de los trabajos de limpieza física, se establecerá un esquema de monitoreo e inspección constante tanto en el arroyo La Chueca como en las orillas y canales de acceso a la presa La Boca.

El objetivo central de este plan de supervisión es detectar cualquier rebrote temprano de la maleza y prevenir que vuelva a colonizar el cuerpo de agua, garantizando la preservación ambiental y protegiendo las múltiples actividades que dependen del vaso lacustre. Las autoridades enfatizaron que la presencia del lirio no solo compromete la salud del ecosistema, sino que entorpece la navegación regular de embarcaciones, bloquea accesos y afecta negativamente a las actividades turísticas, comerciales y deportivas que conforman uno de los motores económicos más relevantes para la comunidad de Santiago.

Fuente: Tribuna