San Nicolás de los Garza, Nuevo León. — La directiva de Tigres de la UANL se encuentra en la fase final de negociación para definir al entrenador que asumirá la responsabilidad de enderezar el rumbo del equipo en el Torneo Apertura 2026. Tras semanas de análisis y gestiones internas, el presidente de la institución, Carlos Emilio González, confirmó a su llegada al Estadio Universitario que el anuncio oficial sobre el nuevo director técnico se realizaría en un lapso no mayor a las 24 horas, poniendo fin a la incertidumbre que rodea al entorno auriazul tras la salida de Guido Pizarro.
La designación del nuevo estratega ocurre en el marco de una de las crisis deportivas más severas que ha registrado la franquicia regiomontana en el pasado reciente. Luego de disputadas cuatro jornadas en el certamen local, el conjunto universitario no ha logrado sumar una sola victoria, acumulando únicamente un punto de doce posibles. Esta pobre cosecha de resultados, producto de un empate y tres derrotas, mantiene a la escuadra felina relegada a la posición número 16 de la tabla general, situándose únicamente por encima de Santos Laguna y Juárez en el arranque del campeonato.
El detonante definitivo de las alarmas en el seno del club ocurrió el pasado fin de semana, cuando Tigres cayó derrotado por marcador de 2-1 en su visita al Atlas durante la cuarta fecha. El tropiezo no solo evidenció severas deficiencias tácticas y falta de contundencia a la ofensiva, sino que acentuó la distancia entre las expectativas de un plantel construido para pelear por los primeros puestos y la realidad de los números en la clasificación.
A la complicada situación en la Liga MX se suma el reciente fracaso internacional sufrido en la Leagues Cup. Durante el torneo binacional, el cuadro de la UANL quedó eliminado de manera prematura en la fase de grupos al registrar empates en sus tres compromisos disputados. La incapacidad para concretar triunfos en tiempo reglamentario o asegurar su pase a la ronda de eliminación directa incrementó de forma considerable la tensión entre la afición y los altos mandos del equipo, quienes consideran indispensable una reestructuración inmediata en la dirección técnica.
El proceso de búsqueda del estratega definitivo inició formalmente a finales de julio, momento en que Guido Pizarro concluyó su ciclo al frente del banquillo tras un inicio desatinado en la competición. Ante la vacante, la dirigencia optó por encomendar la responsabilidad de manera interina a Hernán Elizondo, quien asumió la conducción de las prácticas y la preparación de los cotejos mientras el comité deportivo evaluaba de forma exhaustiva diversas alternativas en el mercado nacional e internacional.
Entre la baraja de candidatos analizados por el mando felino sobresale el nombre del estratega colombiano Juan Carlos Osorio. Fuentes cercanas a la institución han confirmado que la trayectoria y el perfil táctico del timonel sudamericano han sido evaluados minuciosamente por la directiva. Osorio cuenta con un amplio recorrido en el balompié nacional, habiendo dirigido a la Selección Mexicana en el proceso mundialista entre 2015 y 2018 —con participación en la Copa del Mundo de Rusia 2018—, además de haber encabezado el proyecto deportivo de los Xolos de Tijuana en la Liga MX.
Sin embargo, la cúpula de Tigres ha mantenido bajo reserva el nombre definitivo de su próximo entrenador, toda vez que durante el proceso de selección se han contemplado otras opciones de jerarquía con la intención de tomar la decisión más idónea. El profesional elegido asumirá de inmediato las funciones al frente del grupo con el objetivo apremiante de devolverle la solidez defensiva, el volumen de juego y, sobre todo, la capacidad de victoria a una plantilla acostumbrada al protagonismo en el fútbol mexicano.
Fuente: Tribuna
