Ciudad de México.- Dos jóvenes frente a frente, un círculo de estudiantes alrededor y decenas de celulares grabando. Este jueves 20 de agosto, un torneo para “farmear aura” realizado en el campus Santa Fe de la Universidad Iberoamericana se viralizó en redes sociales, hasta que la actividad fue interrumpida por autoridades de la institución.

La escena forma parte de una tendencia que en cuestión de días ha comenzado a replicarse en México. Veracruz registró uno de los primeros torneos difundidos ampliamente en el país; posteriormente aparecieron encuentros en Morelia y Xalapa, donde una competencia reunió a cerca de 30 participantes y cientos de jóvenes. ¿Pero qué se compite? Presencia.

Farmear” pertenece al lenguaje gamer y describe la repetición de acciones para acumular recursos, experiencia o puntos. Internet trasladó esa lógica al terreno social: el “aura” se convirtió en una puntuación imaginaria del carisma, la seguridad o el estilo. Una buena entrada puede significar “+1,000 de aura”; un momento incómodo, perderla.

La expresión comenzó a aparecer en Internet desde 2023 y alcanzó tal popularidad que Oxford University Press incluyó “aura farming” entre las tres finalistas a Palabra del Año 2025. La institución la define como la construcción de una imagen carismática mediante comportamientos destinados a proyectar confianza, estilo o misterio.

Más allá del meme, el fenómeno responde a un proceso conocido: Cada generación desarrolla códigos para construir identidad, diferenciarse y obtener reconocimiento dentro de un grupo. La diferencia es que quienes crecieron entre videojuegos, TikTok y métricas digitales han incorporado ese lenguaje a la manera de representarse.

No es muy distinto de la lógica detrás de términos como “looksmaxxing” y las múltiples variantes de “maxxing”: si una característica puede optimizarse, también puede compararse. En el aura farming, incluso el prestigio parece susceptible de acumularse.

Las batallas llevan esa dinámica un paso más allá. Un código creado en Internet abandona la pantalla y se convierte en interacción presencial: los participantes actúan, el grupo observa y su reacción determina quién consiguió mayor reconocimiento.

“Farmear aura” puede ser una moda pasajera; la necesidad de construir identidad y obtener reconocimiento frente al grupo no lo es. Lo novedoso es que una generación criada entre videojuegos y redes sociales ha encontrado, una vez más, una nueva forma de expresar ese proceso mediante puntos, métricas y códigos digitales.

Fuente: Tribuna