San Nicolás de los Garza, Nuevo León. — Humo blanco salió de la sede de CEMEX respecto al club que administra a través de Sinergia Deportiva: los Tigres de la UANL. No obstante, en un análisis riguroso, el humo resulta más gris que blanco. La designación trae un nombre de peso indiscutible, pero bajo una fórmula inesperada: no llega como técnico definitivo para el banquillo, sino en un interinato combinado con una sacudida en los despachos donde no se anticipaban movimientos inmediatos.

El conjunto auriazul vive una etapa de profunda transformación en pleno desarrollo del Torneo Apertura 2026. A primeras horas de esta mañana, la directiva confirmó mediante un comunicado la incorporación de Víctor Manuel Vucetich con una responsabilidad dual de alto impacto: asume como nuevo vicepresidente deportivo y, en paralelo, toma el mando como director técnico interino del primer equipo varonil. El movimiento sella la salida de Gerardo Torrado tras dos años en la gestión ejecutiva, periodo en el que coordinó la planeación de refuerzos, la proyección del plantel y el enlace entre la alta dirección y los cuerpos técnicos.

Un timonel experimentado para un contexto de urgencia

La decisión de concentrar ambos frentes en un estratega de amplia trayectoria responde a la necesidad de brindar certidumbre y orden a un vestidor golpeado en el arranque del certamen. Tras la salida de Guido Pizarro y un inicio de torneo lastrado por desatenciones tácticas y fragilidad defensiva, la institución apuesta por solvencia probada en el manejo de crisis y jerarquías.

Vucetich, radicado en Nuevo León desde hace tres décadas —cuando dirigió por primera vez a la institución a mediados de los noventa—, aterriza en San Nicolás de los Garza con un dominio absoluto del entorno regiomontano. Su labor en cancha buscará reordenar líneas, recuperar la solidez en retaguardia y dotar de efectividad al ataque; mientras tanto, su investidura directiva le otorga autonomía plena para evaluar el rendimiento integral de la plantilla y encabezar la búsqueda del director técnico permanente a mediano plazo.

Víctor Manuel Vucetich inició este jueves su nueva etapa al frente de Tigres, dirigiendo su primera práctica en las instalaciones del Centro de Entrenamiento Tigres, en San Nicolás de los Garza para enfrentar al Atlante por la jornada 5 del Apertura 2026 en el Estadio Universitario.

El Rey Midas tomó el mando acompañado de su histórico auxiliar, Carlos Barra, junto con Hernán Elizondo, Carlos Turrubiates y Juan Montano, miembros del cuerpo técnico institucional que asumieron el interinato del equipo en los últimos días.

Reconfiguración del proyecto y transición en los despachos

El relevo en la vicepresidencia deportiva marca un nuevo rumbo organizativo. Si bien Torrado encabezó ajustes estructurales, la falta de victorias en el semestre aceleró el relevo en la cúpula técnica.

Al fusionar la visión ejecutiva y el banquillo en una misma figura, la institución elimina intermediaciones en el diagnóstico deportivo. La doble función permite que las conclusiones obtenidas en el día a día de los entrenamientos se traduzcan de inmediato en decisiones directivas para las próximas ventanas de transferencias, renovaciones contractuales y la reestructuración de fuerzas básicas.

El reto competitivo del cuadro universitario

En la cancha, Tigres afronta un escenario de margen de error mínimo si pretende escalar hacia los puestos de clasificación directa. El plantel cuenta con jerarquía individual, pero urge una reactivación colectiva que recupere la contundencia habitual en la Liga MX.

El perfil de Vucetich ofrece una respuesta pragmática: orden estructural, disciplina táctica y transiciones verticales. Una fórmula pensada para sumar de inmediato y devolver la estabilidad antes de que concluya la primera mitad de la fase regular.

De la danza de nombres a la solución integral

La alternativa de Vucetich transformó las deliberaciones directivas que se mantenían abiertas para cubrir la vacante que dejó Guido Pizarro hace casi un mes. Hasta el inicio de la semana, la dirigencia evaluaba perfiles como el de Guillermo Barros Schelotto —opción prioritaria hasta el martes—, Juan Carlos Osorio, Óscar Pareja y Quique Setién.

Sin embargo, la urgencia de resultados y la necesidad de un perfil con dominio inmediato de la plaza inclinaron la balanza. Como se apuntó en Tribuna Norte, la directiva apostó por la cautela ante la inestabilidad en el banquillo que arrastra el club desde 2021, resolviendo la crisis con una estructura ejecutiva y deportiva de control centralizado.

Vucetich en sus dos etapas previas con Tigres: a la izquierda, en la final de la Copa México de 1996 ante Atlas en el Estadio Jalisco; a la derecha, en una práctica junto a Ramón Ramírez durante el Verano 2000.

Vucetich en sus dos etapas previas con Tigres: a la izquierda, en la final de la Copa México de 1996 ante Atlas en el Estadio Jalisco; a la derecha, en una práctica junto a Ramón Ramírez durante el Verano 2000.

Pasado auriazul y huella en la Sultana del Norte

El regreso de Vucetich reescribe su vínculo con la institución auriazul, a la que dirigió en dos etapas previas: en la temporada 1995-1996 —cuando conquistó la Copa México en el marco del descenso— y en el ciclo 1999-2000, marcado por la controversia administrativa del caso Osmar Donizete.

Su recorrido en la plaza incluye la etapa dorada con los Rayados de Monterrey entre 2009 y 2013 (dos títulos de Liga MX, un tricampeonato de Concacaf y un podio en el Mundial de Clubes de la FIFA), además de un segundo ciclo albiazul en 2022-2023 con récord institucional de 40 puntos en la fase regular. Con campeonatos de liga en cuatro clubes distintos (León, Tecos UAG, Pachuca y Monterrey) y experiencia en Selección Nacional, Vucetich asume el control absoluto para estabilizar el presente y diseñar el futuro de Tigres.

Toma del inicio de la práctica de Tigres en su centro de entrenamiento

Toma del inicio de la práctica de Tigres en su centro de entrenamiento

Fuente: Tribuna