Brasilia, Brasil.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habló este viernes 21 de agosto por teléfono con su homólogo estadounidense, Donald Trump, durante 1 hora y 20 minutos. Según el Palacio de Planalto, la conversación fue “amistosa y cordial”, pero Lula cuestionó las razones utilizadas por Washington para imponer nuevos aranceles a productos brasileños y calificó esas acusaciones como “infundadas”.
¿Por qué Estados Unidos impuso nuevos aranceles a Brasil?
Las nuevas barreras comerciales fueron determinadas a partir de investigaciones de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés). El Gobierno estadounidense justificó las medidas con argumentos relacionados con la deforestación, la lucha contra la corrupción, el sistema brasileño de pagos PIX, el mercado del etanol y presuntas importaciones de productos vinculados con trabajo forzoso.
Durante la llamada, Lula rechazó categóricamente esos argumentos, informó el gobierno brasileño. El mandatario defendió las relaciones comerciales entre ambos países y planteó la necesidad de mantener abierto el diálogo para resolver las diferencias mediante negociaciones.
¿Qué acordaron Lula y Trump sobre el comercio?
De acuerdo con el Palacio de Planalto, Trump coincidió con Lula en la importancia de preservar las relaciones comerciales entre Brasil y Estados Unidos. El presidente estadounidense también habría propuesto que los equipos técnicos de ambos gobiernos vuelvan a reunirse “lo antes posible” para avanzar en las negociaciones.
Trump manifestó además su disposición a fortalecer la cooperación bilateral y señaló que encomendaría a altos funcionarios estadounidenses impulsar las conversaciones relacionadas con los sectores afectados por las nuevas medidas comerciales.

¿Qué hablaron sobre crimen organizado y seguridad?
Lula también planteó durante la conversación la disposición de Brasil para cooperar con Washington en la lucha contra el crimen organizado. El presidente brasileño aclaró que, aunque las organizaciones criminales afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables, no deben ser equiparadas con grupos terroristas, pues Brasil cuenta con mecanismos legales para combatirlas.
Según el portal G1, Lula explicó la estrategia de su gobierno para debilitar financieramente a las organizaciones criminales, que hasta ahora ha permitido incautar aproximadamente 17 mil millones de reales. También mencionó un proyecto para transformar 138 unidades penitenciarias en prisiones de máxima seguridad.
Fuente: Tribuna
