Monterrey, Nuevo León. — Mediante la implementación del dispositivo de seguridad denominado Operativo Muralla, elementos de Fuerza Civil y fuerzas federales contuvieron el intento de incursión de una célula del crimen organizado que presuntamente pretendía avanzar hacia la zona metropolitana de Monterrey. La acción táctica, efectuada en el municipio rural de Parás, al norte de la entidad, concluyó con el aseguramiento de unidades motrices y equipo bélico sin que se suscitaran enfrentamientos armados ni detonaciones de armas de fuego.

El titular de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Nuevo León, Gerardo Escamilla Vargas, detalló que la localización de los presuntos delincuentes fue resultado de labores de inteligencia preventiva y análisis de gabinete. Estas tareas de monitoreo permitieron identificar los desplazamientos del grupo armado en brechas y tramos carreteros del municipio de Parás antes de que pudieran consolidar su aproximación a los centros urbanos de mayor concentración poblacional.

De acuerdo con el funcionario estatal, la movilización táctica se ejecutó de manera estratégica, lo que disuadió a los sospechosos y permitió que las autoridades tomaran control de los recursos materiales abandonados por la célula delictiva. Escamilla Vargas puntualizó que estas intervenciones anticipadas tienen como directriz principal neutralizar contingencias de riesgo y resguardar la integridad física de las familias y pobladores de las regiones periféricas de la entidad.

El Operativo Muralla se encuentra articulado dentro del esquema rector conocido como Presencia Total, un programa diseñado por la administración estatal para blindar los accesos y caminos de las zonas rurales de Nuevo León en estrecha coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional (GN). Dicha cobertura busca proteger los límites estatales y vigilar las rutas que conectan con otros estados vecinos, inhibiendo el libre tránsito de convoyes de la delincuencia organizada.

Como parte del balance de las acciones ejecutadas bajo este blindaje periférico durante la última semana, las dependencias de seguridad reportaron la detención de 75 personas relacionadas con diversas faltas y presuntas conductas ilícitas. Asimismo, las fuerzas del orden aseguraron 16 vehículos automotores y cuatro armas de fuego que se encontraban en posesión de los implicados en distintas zonas de la geografía estatal.

El secretario de Seguridad destacó que el despliegue rural no opera únicamente mediante recorridos de presencia visible en carreteras pavimentadas, sino también a través de reconocimientos aéreos, patrullajes en terracerías y cruce de datos en tiempo real entre instancias locales y federales para desactivar amenazas potenciales con oportunidad.

Operatividad conjunta en la zona metropolitana y captura de objetivos

De forma paralela a las intervenciones en el ámbito rural, los trabajos del Grupo de Coordinación Metropolitana arrojaron la detención de 80 personas en la última semana dentro de las principales concentraciones urbanas de la entidad. De ese total, las autoridades confirmaron que ocho de los detenidos contaban con órdenes de aprehensión vigentes libradas por jueces competentes, relacionadas con delitos considerados de alto impacto.

Escamilla Vargas precisó que los ocho individuos con mandamientos judiciales vigentes estaban identificados como presuntos generadores de violencia dentro del área conurbada. Su captura se atribuyó al trabajo de investigación e intercambio de información entre las policías municipales de la zona conurbada, Fuerza Civil, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal, la Fiscalía General de la República (FGR), la Fiscalía General de Justicia del Estado y la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI).

Distribución de las detenciones e incautaciones en el área conurbada

El informe oficial especificó que el municipio de Monterrey concentró la mayor incidencia de capturas en este rubro metropolitano con 10 personas aseguradas. Le siguió el municipio de Juárez con cinco detenidos; Guadalupe, con cuatro; Apodaca, con tres, y Escobedo, con dos personas puestas a disposición del Ministerio Público.

Aunado a las aprehensiones de presuntos infractores, las diversas corporaciones lograron el decomiso de 13 vehículos particulares vinculados a hechos constitutivos de delito y ocho armas de fuego cortas y largas durante los cateos y filtros de revisión instalados en arterias viales prioritarias.

La Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León enfatizó que el modelo de coordinación interinstitucional seguirá reforzándose en las próximas semanas mediante la focalización de tareas en sectores y objetivos previamente delimitados como de alto riesgo, con el objetivo de mantener la estabilidad y contener la operación de estructuras criminales en toda la entidad.

Fuente: Tribuna