Michoacán, México.- El Consejo Supremo Indígena de Michoacán anunció este 23 de agosto que las comunidades que integran la entidad decidieron tomar la geotermoeléctrica Los Azufres, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), como respuesta a la inacción de las autoridades tras las denuncias por daños ambientales y para la salud. En el comunicado, la organización indígena denunció que la planta carece de los permisos ambientales requeridos y ha contaminado fuentes de agua que han ocasionado enfermedades en los habitantes de la región.

El Consejo Supremo Indígena de Michoacán señaló en su pronunciamiento que los representantes de las comunidades precisaron que la instalación de la planta geotermoeléctrica ha generado impactos negativos en el ambiente local. Según el reporte, el agua de pozos y manantiales ha registrado cambios en su composición química y los dirigentes de las comunidades consideran que estas alteraciones corresponden directamente a las operaciones de la planta.

La denuncia incluye alegatos sobre problemas de salud que han surgido entre la población. Los habitantes reportan afecciones que asocian con la contaminación del agua y la actividad industrial, como enfermedades renales y estomacales.

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¿Cuál es la base legal de la denuncia contra la planta?

Las comunidades indígenas fundamentan su reclamo en la ausencia de permisos ambientales vigentes para la operación de Los Azufres. De acuerdo con la normativa ambiental mexicana, toda instalación industrial requiere autorización previa de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). La falta de estos documentos constituiría una violación de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.

La acción de tomar la planta representa un escalamiento en las protestas que las comunidades han mantenido contra la operación de la geotermoeléctrica tras fallar los intentos previos de diálogo con autoridades federales y estatales. Las comunidades demandan la paralización inmediata de operaciones y una auditoría ambiental independiente de las instalaciones.

¿Qué respuesta ha dado CFE ante las acusaciones?

La Comisión Federal de Electricidad no ha emitido un pronunciamiento oficial inmediato sobre las acusaciones presentadas por las comunidades indígenas. La geotermoeléctrica Los Azufres se encuentra ubicada en una zona de Michoacán donde existen poblaciones originarias con derechos constitucionales a consulta previa en proyectos que afecten sus territorios. Los habitantes señalan que no fueron consultados adecuadamente sobre la instalación ni sobre los riesgos potenciales.

Las comunidades han fijado como objetivos inmediatos la cancelación de permisos de operación y la creación de un mecanismo de vigilancia independiente de la calidad del agua. También demandan compensación por daños ambientales ya ocasionados y un plan de remediación del ecosistema local. La toma de la instalación podría mantenerse hasta que autoridades federales se reúnan con representantes indígenas para negociar estas demandas, enfatizó el Consejo Supremo Indígena en su comunicado.

Fuente: Tribuna