Monterrey, Nuevo León.- La Secretaría de Seguridad y Protección a la Ciudadanía de Monterrey puso en marcha una nueva etapa dentro de su estrategia de vigilancia urbana con la formalización de la División Águilas. Este grupo especializado de operaciones aéreas no tripuladas incorpora 15 drones inteligentes equipados con sensores infrarrojos y capacidades de rastreo dinámico automatizado, diseñados para patrullar de manera sistemática diversos puntos del área metropolitana y coadyuvar en la detección, seguimiento y detención de infractores en flagrancia.
Las unidades aéreas operan con un radio de acción extendido de hasta cinco kilómetros por aeronave, lo que permite a las fuerzas de seguridad arribar a cuadrantes conflictivos o escenas delictivas con mayor celeridad que las patrullas terrestres tradicionales. Esta cobertura ampliada facilita mantener contacto visual ininterrumpido con objetivos en movimiento en avenidas principales, callejones o zonas residenciales de difícil acceso, canalizando información en tiempo real a las unidades en tierra para efectuar intercepciones controladas.
El comisario de la corporación municipal, Eduardo Sánchez Quiroz, explicó los fundamentos del nuevo equipamiento tecnológico y la capacitación técnica del personal. “En la Policía de Monterrey estamos resolviendo, estamos protegiendo a la gente como es nuestra obligación, y gracias a todo este equipamiento se nos ha facilitado mucho más darles el servicio”, puntualizó el mando de la corporación al evaluar la integración de estas herramientas en las rutinas de prevención delictiva y auxilio vial.
Integración tecnológica y coordinación con el sistema C4
El esquema de la División Águilas no opera de forma aislada, sino que se enlaza de manera directa con la plataforma tecnológica del Centro de Comando, Control, Comunicación y Cómputo (C4) de Monterrey. Actualmente, la red municipal cuenta con más de 7 mil cámaras de videovigilancia distribuidas en sectores estratégicos, 85 tótems de auxilio ciudadano y mil 116 botones virtuales de alerta instalados en comercios, planteles educativos y complejos industriales. La coordinación entre los pilotos certificados de drones y los monitoristas del C4 permite triangular la ubicación de presuntos delincuentes inmediatamente después de recibir reportes a través de las líneas de emergencia.
Entre los resultados iniciales atribuidos al despliegue aéreo figura la localización y posterior captura de una persona presuntamente dedicada al robo bajo la modalidad de cristalazo sobre la avenida Chapultepec. En este caso, tras una alerta del sistema de videovigilancia fija, uno de los drones efectuó un rastreo continuo desde una altura aproximada de 200 metros, guiando a las patrullas terrestres hasta consumar el arresto sin poner en riesgo a terceros ni generar persecuciones de alto peligro vehicular.
Asimismo, las capacidades de monitoreo aéreo y terrestre han aportado elementos clave a carpetas de investigación sobre delitos de mayor impacto. Entre las actuaciones relevantes, la corporación destacó la detección de un vehículo en la colonia Bella Vista cuyo conductor transportaba a dos personas sin vida. Dicha intervención derivó en la puesta a disposición del implicado ante el Ministerio Público y facilitó el desarrollo de cateos ministeriales posteriores que resultaron en la captura de cinco presuntos colaboradores adicionales.
“Nosotros le pasamos mucha información a la Policía Ministerial, a las áreas de robos, homicidios, por los temas de ejecuciones y muertes violentas. Tenemos videos de delincuentes que han tirado cuerpos y gracias a las cámaras nosotros los hemos identificado”, señaló Sánchez Quiroz respecto a los canales de colaboración técnica que sostiene la policía municipal con la Agencia Estatal de Investigaciones y la Fiscalía General de Justicia del Estado.
Estrategia, capacitación y despliegue móvil
El diseño conceptual y operativo de la División Águilas surgió como una iniciativa impulsada por la administración del alcalde Adrián de la Garza. Para su implementación, la autoridad municipal recurrió a esquemas de asesoría técnica y transferencia de buenas prácticas con corporaciones policiales de Tijuana, Baja California, y del Departamento de Policía de San Diego, California, ciudades con protocolos consolidados de patrullaje aéreo con aeronaves no tripuladas.
A partir de este intercambio interinstitucional, el personal asignado a la división completó programas de formación técnica y certificaciones de vuelo conforme a estándares nacionales e internacionales de aviación civil y seguridad pública. El modelo contempla tanto el mando centralizado de los drones desde las estaciones fijas del C4 como la capacidad de desplazamiento táctico mediante unidades móviles terrestres especialmente adaptadas, lo que garantiza el lanzamiento y control de los dispositivos desde cualquier punto de la geografía municipal cuando la contingencia así lo demande.
De acuerdo con las autoridades municipales, la combinación de vigilancia aérea, analítica visual y patrullaje terrestre apunta a incrementar la certidumbre en las capturas en flagrancia y desalentar la comisión de delitos patrimoniales y contra la vida en la capital del estado.
Fuente: Tribuna
