Monterrey, Nuevo León.- La rutina matutina del sector poniente de Monterrey se fracturó abruptamente el pasado jueves 20 de agosto. Minutos antes de las 08:30 horas, la avenida Paseo de los Leones, a la altura de los límites entre Monterrey y García en la zona de Cumbres, registraba la habitual carga vehicular con dirección al oriente. Entre las decenas de automóviles que avanzaban de manera continua viajaban Monserrat, de 17 años, y su compañero René, ambos estudiantes que se dirigían a iniciar su jornada académica.
De forma intempestiva, un camión tipo revolvedora Sterling L-9500 colisionó en descenso contra los vehículos particulares que se encontraban detenidos o reduciendo su marcha por el tráfico del tramo. La magnitud del primer impacto desencadenó una colisión múltiple, afectando de manera directa y catastrófica al automóvil sedán en el que se trasladaban los dos jóvenes. Tras la colisión, la unidad de carga comenzó a incendiarse con rapidez, extendiendo las llamas hacia el vehículo compacto contiguo.
Testigos y otros automovilistas intentaron brindar auxilio inmediato mientras solicitaban la presencia de los cuerpos de rescate a través del número de emergencias. René fue extraído del automóvil con diversas quemaduras y lesiones que requirieron su traslado urgente a una clínica hospitalaria. No obstante, las llamas envolvieron la cabina impidiendo el rescate oportuno de Monserrat, quien quedó atrapada en el interior de la unidad.
Rescate, peritajes y el clamor de las familias
Elementos de Protección Civil de Nuevo León, cuadrillas municipales de García y Monterrey, así como personal de Tránsito y Movilidad arribaron al sitio para sofocar el fuego, neutralizar el riesgo por derrame de hidrocarburos y acordonar el perímetro afectado. La vialidad permaneció cerrada de forma parcial y total durante varias horas mientras peritos del Instituto de Criminalística y Servicios Periciales recababan indicios y realizaban el levantamiento formal de los restos. En medio del desconcierto inicial, se constató que el operador del camión revolvedora no se encontraba en el sitio, presumiéndose su escape de la escena tras el choque.
Con el paso de las horas y los días posteriores, la comunidad estudiantil y los círculos cercanos a las víctimas manifestaron su consternación. En redes sociales y espacios públicos se convocaron cadenas de oración por el estado de salud de René, quien permaneció internado bajo observación médica especializada debido a las quemaduras de primer y segundo grado que presentaba. El fin de semana posterior al percance, el joven fue dado de alta para continuar su proceso de recuperación en casa, momento en que su familia reiteró la solicitud formal de justicia y el esclarecimiento de lo ocurrido.
En paralelo al duelo, familiares de Monserrat tuvieron que emitir pronunciamientos públicos para advertir sobre intentos de estafa digital, desmintiendo de manera enfática la realización de colectas de dinero o recaudaciones a su nombre. La madre de René emitió un mensaje llamando a la serenidad y la empatía social, pidiendo detener comentarios de odio, señalamientos infundados y especulaciones que rodeaban a los involucrados en plataformas digitales.
La investigación ministerial y el rumbo del caso
Casi una semana después de los hechos, las autoridades ministeriales brindaron actualizaciones significativas sobre el curso de la indagatoria. La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León descartó formalmente que el percance vial hubiera sido producto de una falla o desperfecto mecánico en el sistema de frenado del camión revolvedora. Los análisis técnicos y dictámenes periciales apuntaron, en cambio, a una aparente falta de pericia en la conducción del operador de la pesada unidad.
Las autoridades informaron que el presunto responsable ya fue plenamente identificado mediante los registros laborales y periciales. Agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones mantienen activos los operativos de localización y seguimiento para ejecutar su comparecencia ante el Ministerio Público y determinar la responsabilidad legal por homicidio culposo, lesiones y daños culposos derivados del siniestro.
El caso de Paseo de los Leones vuelve a colocar en la mesa de discusión el control de velocidad, la regulación y supervisión de los vehículos de carga pesada que transitan diariamente por arterias urbanas con pendientes prolongadas en el área metropolitana de Monterrey.
Fuente: Tribuna
