Monterrey, Nuevo León.- El Cabildo de Monterrey aprobó por unanimidad el Programa de Manejo del Área Natural Protegida (ANP) Río La Silla, un instrumento legal y técnico diseñado para salvaguardar los aproximadamente 35 kilómetros del cauce que cruzan el municipio, regulando el uso del suelo, combatiendo la contaminación y protegiendo los ecosistemas ribereños frente al crecimiento urbano no planificado.
Aprobación del instrumento y marco regulatorio
La resolución fue tomada durante la sesión ordinaria de Cabildo correspondiente al cierre del mes de agosto, culminando un proceso técnico y de consulta ciudadana que inició formalmente en marzo. El dictamen aprobado dota a la administración municipal de un marco de actuación específico con vigencia obligatoria una vez publicado en los periódicos oficiales del municipio y del Estado de Nuevo León.
La regidora Martha Montemayor Flores destacó la relevancia de plasmar criterios técnicos claros para evitar que las políticas de conservación queden sujetas a discrecionalidad entre administraciones: “Lo importante es proteger y conservar. Los vecinos que somos de la zona sur lo apreciamos demasiado. Pero lo importante es poner reglas claras porque puede haber criterios que varíen de una administración a otra. La gente tiene que conocer estas reglas; el siguiente paso es que esto se difunda ampliamente”, señaló la edil.
Montemayor puntualizó que el documento normativo establece directrices específicas sobre la prohibición de invadir los márgenes del cauce, delimita con precisión cartográfica las zonas de escurrimiento y amortiguamiento, e implementa sanciones para la disposición clandestina de escombro y residuos sólidos urbanos.
Riqueza biológica y valor ecológico de la cuenca
El corredor biológico del Río La Silla constituye el único río vivo en la zona metropolitana de Monterrey, interconectado de manera directa con los ecosistemas del Cerro de la Silla y la Sierra Madre Oriental. Su vegetación se compone principalmente de encinares, sabinos y matorral submontano, desempeñando un papel clave en la recarga de mantos freáticos, la regulación térmica y la captación de agua de lluvia.
Los estudios técnicos que sustentan el programa documentan un inventario de 374 especies registradas dentro del polígono del área protegida, de las cuales 207 corresponden a vertebrados (aves, mamíferos, reptiles y anfibios) y al menos 186 a insectos.
De este padrón de fauna y flora, 14 especies se encuentran catalogadas bajo alguna categoría de riesgo o protección especial de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, lo que obligará a las autoridades ambientales a instrumentar planes de monitoreo continuo para evitar la fragmentación de sus hábitats naturales.
Mitigación de riesgos pluviales y participación ciudadana
Otro de los pilares del programa aprobado es la gestión del riesgo hidráulico. Ante los antecedentes de crecidas severas del río durante contingencias meteorológicas, el plan integra un mapa de áreas con susceptibilidad a inundaciones para restringir cualquier tipo de desarrollo inmobiliario o de infraestructura que altere la capacidad de desalojo del cauce.
El proceso de elaboración del programa integró mesas de trabajo con colectivos vecinales, académicos y organizaciones civiles dedicadas a la ecología, quienes aportaron observaciones técnicas sobre la conservación de la ribera.
Con la aprobación del documento, la Secretaría de Desarrollo Urbano Sostenible municipal quedará a cargo de coordinar los operativos de vigilancia, la señalización de senderos y las campañas de educación ambiental dirigidas a los usuarios del parque lineal y a los habitantes de los sectores colindantes.
Fuente: Tribuna
