Monterrey, Nuevo León. – Pues sí: al parecer, Rayados irá con todo por la Leagues Cup. Eso demostró Matías Almeyda el pasado domingo al alinear un cuadro alterno frente al Atlético de San Luis… y la apuesta salió mal.
No funcionó porque, en el trámite y ante uno de los rivales más flojos del torneo, Monterrey exhibió una alarmante falta de profundidad en el plantel; quedó claro que sus suplentes difícilmente serían titulares en otros clubes y que piezas como Lucas Ocampos resultan indispensables para el funcionamiento colectivo.
Salió mal, además, porque a un equipo contendiente jamás lo dejará bien parado caer en casa de forma tan contundente y merecida (las pifias del árbitro Santander no justifican un nivel tan pobre). La derrota saca a Rayados de los puestos de Liguilla directa y revive el eterno dilema: ¿vale la pena arriesgarlo todo por la Leagues Cup? Habrá quien defienda la decisión, y con argumentos válidos.
Pero hoy, con el periódico (Tribuna Norte, obvio) en mano y en los días del décimo aniversario luctuoso de Juan Gabriel, no queda más que recurrir a una de sus letras inmortales: “Pero qué necesidad, para qué tanto problema”.
El Club de Futbol Monterrey sufrió un revés en calidad de local al caer derrotado con marcador de 3-1 frente al Atlético de San Luis. El encuentro, disputado en la cancha del Estadio BBVA, formó parte de la actividad de la sexta fecha del certamen mexicano. Los dirigidos por el cuerpo técnico encabezado por Matías Almeyda no lograron descifrar el esquema defensivo del cuadro visitante ni capitalizar las oportunidades que generaron a lo largo de los noventa minutos reglamentarios.
El trámite del partido tomó un rumbo adverso para los de casa desde los primeros instantes. Apenas al minuto 5 de acción, David Rodríguez aprovechó un desajuste en el sector bajo del Monterrey para enviar el balón al fondo de las redes y colocar el 0-1 a favor de la escuadra potosina. El gol tempranero desarticuló el planteamiento inicial de Rayados, que de inmediato intentó adelantar líneas para buscar la igualada. Pocos minutos más tarde, el árbitro central anuló una anotación a la escuadra albiazul tras la revisión reglamentaria, acción que incrementó la tensión y frustración en el terreno de juego.
Durante el desarrollo de la primera mitad y el inicio del complemento, Monterrey intentó recuperar la posesión del esférico y conectar sus líneas mediante la conducción en el medio campo. Roberto de la Rosa protagonizó varias aproximaciones claras, incluyendo una escapada en contragolpe sobre el minuto 52 y un disparo de media distancia al 64 que pasó rozando el arco visitante. Por su parte, el juvenil canterano Omar Gálvez tuvo una opción clara al minuto 68 al quedar mano a mano frente al guardameta potosino, quien resolvió oportunamente con una atajada. Poco después, Fidel Ambriz estuvo cerca de igualar los cartones con un sólido remate de cabeza que se estrelló en el poste de la portería rival.
La insistencia ofensiva de Rayados rindió frutos transitorios al minuto 73 de tiempo corrido. Tras un recentro en el área grande, el atacante Hugo Cuypers se barrió para empujar la pelota y marcar el descuento parcial de 1-2. Sin embargo, cuando el conjunto albiazul atravesaba por su mejor momento futbolístico y presionaba en busca del empate, la zaga del San Luis aprovechó los espacios cedidos al fondo. Al minuto 79, Leonardo Flores desbordó por la banda y envió una diagonal retrasada que Oscar Macías impactó de media vuelta con potencia, dejando sin posibilidades al arquero Luis Cárdenas y decretando el 1-3 definitivo.
Con este resultado, Rayados dejó escapar puntos importantes en la tabla general del Apertura 2026. La escuadra regia buscará recomponer el orden defensivo y ajustar su contundencia en los entrenamientos de la semana con miras a su siguiente compromiso dentro del calendario de la Liga MX.
Por la paz y tranquilidad del ecosistema rayado, tan volátil, ojalá a Almeyda le salga la apuesta y derrote a un rival de fuste como el América a media semana, porque si no, y conociendo cómo funciona el mundo rayado, el club que parecía ir viento en popa se meterá en su primera crisis.
No queda más que volver a citar aquella canción del finado Alberto Aguilera Valadez: “Pero qué necesidad, para qué tanto problema”. En fin.
Fuente: Tribuna
