Ciudad de México. – Una conversación cotidiana en las calles de la Ciudad de México puede transformarse, en minutos, en un esquema de chantaje emocional. En redes sociales se ha alertado sobre el modus operandi denominado la ‘estafa del familiar perdido’, donde delincuentes simulan la desaparición de un menor y utilizan cheques sin fondos para despojar a transeúntes de efectivo y celulares.

El engaño inicia con un acercamiento empático: una persona aborda a la víctima pidiendo orientación para ubicar una dirección. Segundos después aparece una segunda persona, cómplice del fraude, que finge ser un peatón dispuesto a colaborar. Ganada la confianza, el primer agresor asegura necesitar el cobro urgente de un cheque por montos de entre 10 mil y 20 mil pesos, argumentando que no puede acudir al banco por no portar identificación oficial.

La trampa escala cuando los estafadores declaran con desesperación la presunta pérdida del hijo que llevaba los documentos. Ante la supuesta crisis, presionan a la víctima para que les entregue dinero en efectivo (alrededor de 2 mil pesos) o su teléfono móvil como ‘garantía’ a cambio de dejarle el cheque de alta denominación. Al intentar cobrarlo o verificarlo, la víctima descubre que el documento es falso o carece de fondos.

Al proponer la intervención de la policía o llamar a una patrulla, los defraudadores huyen de inmediato.

Fuente: Tribuna