Monterrey, Nuevo León.- El Gobierno del Estado de Nuevo León confirmó la asignación de recursos económicos extraordinarios para la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), con la finalidad de fortalecer la capacidad de infraestructura y personal de la institución ante el incremento presupuestal derivado de las nuevas directrices impulsadas por el Gobierno Federal. Dicha medida busca garantizar el ingreso de un mayor número de estudiantes al nivel medio superior, prescindiendo del examen de selección tradicional y de las cuotas de inscripción ordinarias para los alumnos de nuevo ingreso en las distintas preparatorias de la máxima casa de estudios.
Durante una emisión del espacio informativo ‘Nuevo León Informa‘, el gobernador Samuel García Sepúlveda aclaró la naturaleza de una reunión sostenida recientemente con autoridades universitarias, encabezadas por el rector Santos Guzmán López, así como con integrantes del Consejo Universitario y directores de diversas facultades y preparatorias. El mandatario estatal descartó categóricamente que el encuentro estuviera relacionado con el proceso de sucesión de la rectoría de la máxima casa de estudios, precisando que la conversación se centró de manera exclusiva en atender los requerimientos de financiamiento que enfrenta la máxima casa de estudios del estado.
De acuerdo con lo expuesto por el Ejecutivo estatal, la exigencia de eliminar las cuotas de inscripción y los exámenes de admisión por disposición federal generaría un incremento substancial en la matrícula estudiantil. Los análisis preliminares de la universidad señalan que la población escolar de la UANL podría elevarse de 200 mil a 250 mil estudiantes en un solo ciclo académico, lo cual representa la incorporación inmediata de 50 mil jóvenes al sistema educativo estatal. Ante este escenario, la institución planteó un requerimiento financiero estimado en mil millones de pesos para sostener la operatividad académica e infraestructura necesaria.
Para cubrir este requerimiento, el esquema financiero planteado contempla una entrega dividida en dos etapas. La administración estatal ya realizó la transferencia de 300 millones de pesos a las arcas universitarias, mientras que los 700 millones de pesos restantes serán integrados de manera formal dentro del proyecto de Presupuesto de Egresos del Estado para el siguiente ciclo fiscal. Con estos recursos, la autoridad local pretende evitar la exclusión de aspirantes en el sistema de educación pública del estado.
Adicionalmente a la inyección de recursos financieros, la Universidad Autónoma de Nuevo León contempla la implementación de esquemas académicos adaptativos para absorber la creciente demanda de espacios. Entre las alternativas operativas contempladas por las autoridades de la institución destaca el desarrollo y expansión de programas educativos en modalidades mixtas y en línea, lo cual permitirá diversificar la oferta pedagógica sin saturar de manera inmediata la capacidad física de los planteles de nivel medio superior.
Dentro del diálogo sostenido entre los representantes gubernamentales y universitarios, se abordó también la situación operativa del Hospital Universitario. La institución médica presenta un déficit presupuestal estimado en 200 millones de pesos para cubrir las necesidades operativas del cierre del presente ejercicio fiscal y mantener la cobertura asistencial a la población. Respecto a este punto, el Ejecutivo estatal precisó que la función del gobierno local no será la absorción directa del pasivo, sino actuar como canal de gestión e intermediario ante las dependencias del Gobierno Federal para agilizar la transferencia de las partidas presupuestales requeridas.
Finalmente, García Sepúlveda remarcó la evolución que ha registrado la aportación estatal al presupuesto ordinario de la UANL durante la presente gestión gubernamental. Según cifras compartidas por el mandatario, el porcentaje de financiamiento proveniente del erario estatal pasó de representar el 25 por ciento al inicio de la actual administración hasta situarse en un 36 por ciento actual. La meta fijada por el gobierno de Nuevo León consiste en alcanzar una cobertura del 40 por ciento en el financiamiento público destinado a la universidad al término del quinquenio.
Fuente: Tribuna
