Ciudad de México. – La Ciudad de México no deja de transformarse. La manera en que nos transportamos, habitamos el territorio y ocupamos el espacio público, junto con la presión inmobiliaria, la gentrificación y la creciente demanda de servicios públicos, está redefiniendo una metrópoli donde mejorar una zona también puede volverla más cara y menos accesible para quienes ya viven en ella.

Esa contradicción estará en el centro de la edición 13 de Mextrópoli, que del 17 al 20 de septiembre reunirá a arquitectos, urbanistas y especialistas bajo el concepto ‘Movimientos’. El festival plantea una pregunta clave para la capital: ¿quién mueve la ciudad y hacia dónde? Porque no todo cambio significa progreso; también puede desplazar, romper comunidades o volver inaccesible la vivienda.

La agenda combinará reflexión y espacio público. El viernes 18, el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris concentrará las conferencias magistrales con figuras como Riken Yamamoto, Lina Ghotmeh, Junya Ishigami y Manuel Aires Mateus. El sábado, la Alameda Central recibirá pabellones e instalaciones temporales, mientras otras actividades se extenderán a San Ildefonso, Laguna, El Eco y el Museo de Arte Popular.

El domingo, la discusión saldrá de los recintos con recorridos por Xochimilco, Tlatelolco y Ciudad Universitaria, además de rutas dedicadas a Juan O’Gorman, Félix Candela, Mathias Goeritz y Teodoro González de León.

Ahí radica la pertinencia de Mextrópoli: discutir la arquitectura desde sus efectos sobre la vida cotidiana. En una ciudad donde cada intervención puede elevar el valor del suelo, modificar dinámicas vecinales o transformar la manera de moverse, la pregunta ya no es solo cómo construir mejor, sino cómo hacerlo sin expulsar a quienes le dan vida.

Fuente: Tribuna